viernes, 6 de febrero de 2015

YULQO: Motivos para abandonar una lectura.



Lo reconozco. Una de mis principales características es la cabezonería. Hay quien lo disfraza de amor propio, pero a mí me parece que decirlo así es una manera eufemística de tildar a alguien “temoso” (como lo denominamos en casa ;)).


Y esto, en relación con la lectura implica que cuando comienzo un libro, generalmente no suelo dejarlo. Por cabezona. Me digo a mi misma que ya que lo he empezado debo acabarlo, aunque en el transcurso de su lectura me den los siete males porque me resulte insoportable.

Cavilando sobre esta manía personal me he planteado qué motivos puede tener un lector para condenar un libro a un rincón una vez lo haya comenzado, y os traslado la pregunta. ¿Qué os puede hacer abandonar un libro? A mi hay varias cosas que me resultan intolerables en mayor o menor medida. Aquí va mi pequeño ranking particular.


1. Las faltas de ortografía y gramática graves y repetitivas.


Entiendo que la labor de traducción y corrección puede ser una tarea complicada, y que todos cometemos errores; por eso no me enervan las erratas. Las entiendo e incluso me divierte descubrirlas. Lo que no soporto es encontrarlas de manera contínua en un texto que se supone ha pasado todos los filtros necesarios para depurarse y ser presentado primoroso y arregladito al público. Me parece una falta de respeto hacia el lector y una imperdonable demostración de dejadez por parte de la editorial. Más vale que este caso no se da en muchas ocasiones, pero es de lo más frustrante porque a mi me corta la lectura.



2. Tema extremadamente delicado.


Otro de los motivos que encuentro justo para dejar un libro es que el tema te toque tan profundamente, que te revuelva tanto por dentro que su lectura te sea imposible. Reconozco que esto no ha llegado a pasarme gracias a las sinopsis y sobre todo a las reseñas de los bloggers. Cada vez que veo un libro con una temática estremecedora pienso que es más fácil no comenzar una lectura para la que no estoy preparada que dejarla a medias y encima angustiada.



3. Tedio argumental.

Imagino que esta es la razón más común, aunque por mi cabezonería, como he comentado este motivo no capitanee mi ranking particular. Poco puedo añadir, excepto que —como en el caso anterior—, se puede evitar en mayor o menor medida gracias a las reseñas bloggeras. Con la de libros que hay, si veo que hay alguno que no me convence... lo dejo pasar sin ningún cargo de conciencia.





¿Y a vosotr@s, cuál os parece una causa importante para dejar una lectura?

¡Gracias por vuestros comentarios!

10 comentarios:

  1. Yo soy también cabezota, una vez que empiezo tengo que acabar ya que siempre tengo la sensación de que igual abandono y la cosa mejora, así que son pocas las veces en las que no he llegado al final de un libro, pero de abandonar, ha sido por la última razón
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya veo que no soy la única jajaja. Me quedo más tranquila.
      Besicos

      Eliminar
  2. Yo también soy cabezota y procuro no rendirme ante un libro, pero reconozco que si me aburre soberanamente, lo pospongo hasta el infinito... Es que no soporto sentir que pierdo el tiempo. 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que con la de libros que hay, y el poco tiempo disponible...Te entiendo perfectamente.
      Besos mil, guapa

      Eliminar
  3. Coincido con los comentarios anteriores y con el tuyo, soy reacio a abandonar una lectura una vez empezada. Aunque esté resultando un pestiño albergo la esperanza de que pueda dar un giro. Casi nunca sucede. Pero sí hay otra razón que me ha hecho abandonar una libro, y es la continua aparición de vocablos desconocidos que hacen ininteligible el texto para el común de los mortales. Me niego a tener el diccionario al lado con 40 o 50 consultas por página. Lo considero exhibicionismo de lenguaje. Me ha ocurrido con Borges, con Francisco Umbral y con Gabriel Miró.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si la lectura no es fluída (sea cual sea el motivo) no se disfruta, y si no la disfrutas...apaga y vámonos. Opino igual. Con Umbral no me pasó (sorprendentemente) pero sí que tuve la sensación que relatas con Intemperie, de Jesús Carrasco. (Aunque por fortuna, el ebook ahora hace que esos "palabros" no sean un obstáculo insalvable como antes).
      Besicos mil

      Eliminar
  4. Me cuesta mucho abandonar y a veces lo hago de muy mala leche. Cuando acabo pienso que tenia que haberlo dejado sin acabar y nunca lo hago.Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Cabezota como yo! Qué ilusión. Ya veo que no soy la única. Jaja.Gracias por pasarte y compartir, Kabu.
      Besicos

      Eliminar
  5. También soy muy cabezota y no suelo hacerlo. Creo que lo he hecho dos veces en toda mi vida, pero a partir de ahora lo haré más a menudo por dos razones:
    - Saber que hay otro libro mejor esperándome
    - pensar que posiblemente solo me queden 150 años de vida.
    Bssss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eres la repera, Luis. Siempre consigues sacarme una sonrisa. Bueno, pues espero que en esos 150 que nos quedan (yo por si acaso también me apunto, oiga), coincidamos en lecturas, escrituras y podios (por pedir....jaja).
      Besicos

      Eliminar