Microrec: ¡Esas intenciones!
martes, 21 de abril de 2015
Enemiga mía.
La intención de seguir siendo solo amigos hace tiempo que quedó en eso, en pura intención. Sus labios entreabiertos y el movimiento regular de la ligera blusa, le hicieron imaginar un millar de ternuras a su lado, pero evitó sucumbir a sus emociones. Recordó con resentimiento que en el pasado le ofreció su corazón varias veces y ella, con una sonrisa condescendiente y sin ningún miramiento, lo había pisoteado. Ayer volvió de nuevo. Rota y desvalida. Y él, una vez más, la acogió solícito, como un buen amigo. Sin que ella supiera que las llamadas por las que continuamente la abandonaban, eran suyas.
Propósito de enmienda
La intención de seguir siendo solo amigos era un propósito muy prometedor para el año nuevo. Como dejar de fumar o bajar esos malditos kilos de más. Pero el proyecto se esfumó después de las campanadas, mientras compartía un bombón trufado y un cigarrillo entre las enredadas volutas de humo que envolvían sus cuerpos. Tan solo un segundo antes de terminar el primer cuarto de hora del nuevo año.
¿Y si...?
La intención de seguir siendo solo amigos se le había pasado alguna vez por la cabeza, pero lo había desechado por ridículo. En el supuesto caso de que ambos resolvieran sus diferencias, el mundo sería un lugar muy aburrido y en realidad, no sabía durante cuánto tiempo sería capaz de respetar las reglas del juego. Por otra parte, su naturaleza quedaría en entredicho y además, no concebía porqué debía poner fin a un pasatiempo tan divertido. ¿Por miedo a las consecuencias? Sonrió audaz. ¿Qué podría ocurrir? Él ya vivía en un lugar ardiente y empedrado de buenas intenciones.
Mis despojillos para esta semana.

La teoría del embudo al revés o cómo pasar de reactivo a proactivo.
lunes, 20 de abril de 2015
La teoría del embudo al revés.
No, no me imagineis con un embudo en la cabeza, ni tampoco penseis me he vuelto zen de repente. Es más sencillo que todo eso. Este es mi terror particular; la teoría del embudo al revés. Pasad y acomodaos, que os lo explico.
Imaginad que tratais de trasvasar agua de una garrafa a una botella. Necesitamos un embudo ¿cierto?, y su colocación lógica es la que todos conocemos. La parte superior del embudo será la más ancha, mientras que la parte inferior se introduce en el cuello de la botella facilitando de este modo el paso del agua. Bueno, pues trasladémos este sencillo asunto a mi pesadilla en términos literarios: el embudo al revés. Es decir, que el cono está situado justo al revés, con lo que, aunque mi garrafa de agua esté llena (mi mente completa de ideas), a la botella (blog, cuaderno, ordenador...) no llega ni por asomo una mínima parte del líquido elemento. La mayor parte se derrama, se pierde por el camino y además deja todo perdido. Un horror, vaya. Tener más frentes abiertos de los que soy capaz de enfrentar me bloquea, y lejos de cundir más, la consecuencia es que tengo miles de textos sin terminar sobre la mesa. ¿Os ha pasado alguna vez?
Del focusing o mindfullness.
Pero, algo habrá que se pueda hacer ¿no? ¡Efectivamente, no hay que desesperarse! Desde mi experiencia os puedo contar que he investigado un poquito y estoy poniendo a prueba la solución en mis propias carnes con bastante buen resultado, debo decir. La solución a este asunto es el focusing o mindfullness. Lo que viene siendo en mi interpretación personal y sencilla (estas disciplinas son mucho más profundas) el “céntrate mi chica” de toda la vida.
De la reactividad a la proactividad.
Estos métodos sirven en primer lugar, para examinarse y descubrir si estamos en un momento reactivo (a estas alturas de la película y si te reconoces en lo que llevamos hablado, va a ser que si), reaccionando por pulsiones y siendo influidos por las circunstancias. ¿Y esto con qué fin? Para darnos cuenta y salir del bucle introduciendo algunos cambios proactivos (asumiendo el control y generando acciones creativas para mejorar la situación). De esta manera, con un poquito de sinceridad y perspectiva, podemos poner en marcha algunos cambios que nos ayudarán a salir del atolladero.
Pasito a pasito.
En algún otro momento ya os he comentado mi pequeña obsesión por las listas. En esta ocasión es inevitable; también las haremos. Toma una libreta y un bolígrafo. Dedicaremos ahora unos minutos a recoger en unos apuntes las circunstancias que nos rodean.
- Anota cual es la situación y reconoce tus fortalezas y debilidades. En mi caso, todo se resume en no llegar a realizar muchas de las actividades que me propongo, dando como consecuencia una acumulación cada vez mayor de tareas,nervios y estrés por no poder hacer frente a todo. Una fortaleza podría ser la fuerza de voluntad, y la debilidad está clara: mi forma de ser inquieta y la necesidad que tengo de encauzar mi creatividad (igual puedo estar pintando camisetas que haciendo bricolaje o escribiendo). Mi debilidad es que esta situación se va a repetir contínuamente.
- Apunta todas las tareas que tengas pendientes. Da igual cuales sean. Enlístalas una detrás de otra conforme vengan a tu cabeza, las ordenaremos después.
- Organizalas por una categoría. Puede que decidas ordenarlas por el tiempo que llevan esperando a ser atendidas, por la urgencia que reviste su finalización o bien por la simpatía que les tengas. Tú decides. En mi caso, he organizado todos los textos pendientes por el tiempo que llevan esperando a que los termine. De esta forma, iré atendiendo y terminando los antiguos primero, y los más recientes al final.
- Pasa a la acción: ve terminando una a una todas tus tareas. No comiences una nueva hasta que no hayas terminado en la que estás enfocada. No os voy a engañar. Esta parte es la más complicada, porque hay millones de estímulos alrededor, cientos de propuestas que surgen y que te deslumbran con su atractiva indumentaria. Es complicado mantenerse orientada y poder realizarlo día a día. No importa, mantente ahí. Continúa. Se un junco; flexible pero firme. “Uno dos y tres, cuatro cinco y seis, yo me calmaré todos lo veréis”. Inspira profundamente y recoge en tu cuaderno todas las ideas que te surjan respecto a las iniciativas que NO vas a realizar hasta que no hayas terminado con la tarea que te has propuesto. Posteriormente te sorprenderán los resultados, porque estos bosquejos que has anotado te servirán de guia para llevar a término fácilmente la actividad a realizar. La cuestión es dividir en parcelas las tareas y llevar a término tareas que se han quedado enquistadas (yo sigo escribiendo microrrelatos por ejemplo, pero guardo una parte importante de mi tiempo para terminar los textos más largos que son los que se me han quedado pendientes durante meses).
- Persevera. Se positiva y mantente firme. No es fácil al principio, pero poco a poco, cuando veas que la lista de los “to do” va bajando y te sientas satisfecha con el trabajo realizado, eso mismo te dará alas para continuar y descubrirás que es mucho más sencillo cumplir con este apartado.

Una soledad demasiado ruidosa de Bohumil Hrabal
jueves, 16 de abril de 2015
Titulo: Una soledad demasiado ruidosa
Autor: Bohumil Hrabal
Editorial: Destino
Año edición: 2001
Hanta trabaja desde hace treinta y cinco años triturando papel en un oscuro sótano de Praga. En su soledad, prepara los paquetes de papel prensado con mimo, como si fueran obras de arte e introduce en cada uno de ellos un pequeño tesoro libro abierto o una reproducción de un cuadro; un pequeño detalle que embellece su trabajo y lo eleva convirtiendo un empleo destructivo en una suerte de arte. Hanta rezuma amor por los libros; los protege y los cuida. Cuando acaba su jornada, llena su cartera y los lleva a su casa, donde rellena todos los rincones de su hogar con literatura. No es fácil su vida solitaria; por eso, bebe grandes jarras de cerveza a diario, para ayudarle a encadenar las horas y el paso de los días, para hacerle el tiempo más llevadero y la realidad más entendible. Sus días transcurren tranquilos y felices en compañía de Lao-Tse, Kant e incluso Jesucristo, quienes conversan con él y le exponen sus ideas. Pero llegará un día en que sus firmes cimientos se tambalearán con la llegada de una nueva era donde una forma novedosa de trabajar y una moderna maquinaria lo apartarán del camino ideado, descatalogándolo y precipitándolo hacia un desenlace estremecedor.
Pero no quisiera que os llevarais una imagen equivocada de esta novela, porque no todo en este breve libro es literatura, pues Hanta también nos cuenta la parte más mundana de su existencia; sus encuentros con el profesor, con la gitanilla (en un pasaje lleno de ternura) y su relación con Maruja, que nos hará sonreir y reflexionar casi a partes iguales.
Bohumil Hrabal llegó a decir de este libro que había vivido solo para escribirlo, y no es de extrañar puesto que en la construcción de Hanta volcó pasajes autobiográficos (él también trabajó prensando papel por ejemplo) que dotan al personaje de corporeidad y credibilidad. Con una prosa precisa, profunda y poética, el autor trabaja una historia de peso, con cierto tinte social y muy reflexiva. Convence desde el primer párrafo, donde un narrador en primera persona nos deleita con la fuerza de un estilo nostálgico y sensible.
Lleno de frases que invitan a la reflexión, no es este un libro para tomarlo a la ligera ni una lectura para todos los públicos a pesar de su brevedad y lo sencillo de su lenguaje. Pero si os gusta la literatura, leedlo poco a poco, degustadlo, porque merece la pena. Juzgad vosotros mismos:
“Los libros me han enseñado y de ellos he aprendido que el cielo no es humano en absoluto y que un hombre que piensa tampoco lo es, no porque no quiera sin porque va contra el sentido común”.
“Soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí, y cuales he adquirido leyendo...”
“Todo lo que he visto en este mundo está animado simultáneamente por un movimiento de vaivén, todo avanza y retrocede”.

Microrec: Vamos de nalgas.
martes, 14 de abril de 2015
Por una onza de chocolate
Procuraba no perder sujetándole las nalgas y así poder disfrutar, según lo convenido, de una onza de chocolate extra. Pero aguantar a pulso las orondas carnes de Jorge mientras este se encaramaba con torpeza al murete, resultaba una gesta casi heroica. Todavía no alcanzaba a comprender qué hacían allí cada miércoles, apostados tras la pared de la huerta esperando a que llegase Tomás “El cojo”, pero confiaba en poder descifrar pronto aquel súbito interés de sus hermanos por ocultarse tras el muro de piedra y curiosear lo que sucedía justo enfrente, cuando sonaba un rítmico golpeteo en la habitación de la cocinera.
Churro, media manga, manga entera.
Procuraba no perder sujetándole las nalgas con firmeza, pero después de varias embestidas, golpes y un feo rasponazo en la rodilla, se convenció de que por mucho que apreciasen a Rogelio y quisieran celebrar su tardío casamiento, ya no tenían edad para jugar al Burro.
Las apuestas semanales al REC

Towanda: la encantadora de abejas...
lunes, 13 de abril de 2015
Tomates verdes fritos
El disparador creativo de este mes se lo debo a la multilaureada con honores Towanda, de MI modo de ver la vida, blog que os recomiendo visitar, y donde encontraréis las fantásticas micronarraciones de Towi, con las que a buen seguro vais a disfrutar un montón. Su estilo es sencillo y efectivo, y sus historias —que fluctúan de género sin que por ello pierdan un ápice de interés—, suelen estár ancladas en una fantasía a veces simpática y otras casi surrealista, pero siempre cercana y amena.
Una palabra con cada letra Para este mes os propongo que el desencadenante creativo sean las palabras, y para ello voy a usar el alias de “Towanda”. He ido desgranando este nombre letra a letra. Después, he utilizado cada una de ellas como origen de una palabra, y he puesto a mis neuronas a pleno rendimiento. Así, he ido apuntando las primera palabra que comenzase por la letra correspondiente —t, o, w, a, n, d, a—que me venía a la mente, y he creado el “saco creativo” de abril.
Saco creativo
Así ha quedado el hatillo del mes: Teoría, Organizar, Whisky, Andar, Nadería, Doña y Árbol. Como son muchas palabras, para no dificultar más la narración, la propuesta es que en el microrrelato del mes (recordad, como máximo de doscientas palabras) se utilicen al menos tres de ellas.
¿Os animáis?¿Qué historia os sugieren estas palabras?¡Contádmela, por favor! Los comentarios están a vuestra disposición.

Microrec: A vueltas con el tambor.
martes, 7 de abril de 2015
Vengo un momentito solo, para publicar las apuestas semanales del REC y para darle la enhorabuena a Mi Loren, que ha conseguido colarse entre los tres finalistas de esta semana. ¡Eres un grande!
El cuerpo del delito
A cada vuelta del tambor de la lavadora los enloquecidos latidos de su corazón se iban serenando. Aguzó el oído a la espera de cualquier ruido sospechoso, pero felizmente, parecía que todo transcurría con normalidad. Lo había logrado. Por los pelos. En silencio, se acercó a la fregadera, abrió el grifo y se frotó las manos a conciencia mientras un reguero rojizo se escurría por el desagüe. Nadie debía saberlo. Sobre todo Nicolás. Si su hermano llegaba a enterarse de que había volcado las témperas sobre su muñeco favorito, el asunto le iba a costar algo más que una piruleta y la paga del domingo.
Políticamente correcto.
A cada vuelta del tambor de la lavadora sus pies inventaban un nuevo paso de baile para celebrar que, después de años de obligadas coladas —con prelavado para reducir los escrúpulos a la mínima expresión y sintéticas para la ambición y la envidia—, él en un descuido, había olvidado la conciencia arrinconada en una esquina de la mesilla de noche. De allí la recogió aquella mañana, sucia y aterida de frío. La depositó con cuidado al fondo de la lavadora, junto con una dosis generosa de lejía y esperó confiada. Quizás no se blanquease del todo en la primera colada, pero ella todavía conservaba la esperanza.
Un beso enorme, y ¡nos vemos a la vuelta!

Unos días de asueto.
miércoles, 1 de abril de 2015
Voy a tomarme unas pequeñas vacaciones en el blog y volveré el día trece, espero que con ánimo y energías renovadas. Este año más que nunca las necesito. No creo que el Sociólogo, el peque y yo hagamos nada especial, pero solo pasar estos días tranquila, al abrigo de "mi gente", ya me parece un lujazo. Y si el tiempo acompaña...¡Miel sobre hojuelas!
¿Y vosotros? ¿Qué vais a hacer estos días? Si teneis previsto viajar por favor, tened mucho cuidado, que el día trece paso lista y os quiero a todos descansaditos, morenos y con muchas ganas de hablar y compartir vuestras andanzas. ¿vale?
Un besote y felices días.
¿Y vosotros? ¿Qué vais a hacer estos días? Si teneis previsto viajar por favor, tened mucho cuidado, que el día trece paso lista y os quiero a todos descansaditos, morenos y con muchas ganas de hablar y compartir vuestras andanzas. ¿vale?
Un besote y felices días.

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