No solo de pan vive el hombre: mini reseñas de Hilary Mantel y Slawomir Mrozek

jueves, 23 de febrero de 2017




Dice Ana González Duque —y de esto sabe un rato largo—, que en un blog de temática concreta —en este caso el género negro—, debe tratar (más o menos en exclusiva) de los diferentes aspectos de esa materia. Ella lo lleva a cabo en su blog y lo hace realmente bien (a las pruebas me remito: tiene una comunidad fiel y su página es un referente en fantasía). Pero yo, que soy una rebelde, una vez más voy a desmarcarme.

¿Por qué?

Ana, ya perdonarás, pero no solo de pan vive el hombre. Yo no leo solo género negro del mismo modo que no como únicamente rosquillas de anís (con lo que me gustan). Y creo que es enriquecedor también mostrar un poquito de otro tipo de lecturas (por eso también suelo preguntar en las entrevistas a los escritores qué leen, y generalmente la respuesta es bastante sorprendente porque no se ajustan únicamente al género que escriben). Eso sí, te haré caso porque no les prestaré la misma importancia que a las lecturas negras; las agruparé y dejaré una pequeña opinión. De ahí estas dos mini reseñas de hoy.

Que Ana me perdone.






Creo que los once relatos de El Asesinato de Margaret Thatcher no son suficientes para descubrir por completo a Hilary Mantel, la ganadora de dos Booker Prize, si bien es cierto que es un acercamiento prometedor.

Rebosantes de flema británica, todos tienen como hilo conductor una voz femenina y una prosa directa, cruda en muchas ocasiones y realmente efectiva. Cada uno de ellos presenta un tema diferenciado aunque todos comparten una misma gama de personajes desamparados o de circunstancias inquietantes ante las que el lector, en muchas ocasiones se siente descolocado o impotente.

Las sensaciones que transmite la lectura son palpables y consiguen pellizcar al lector dejándole un poso de desasosiego y angustia que te acompaña aún cuando se cierra la tapa del libro.

Sin embargo, pese a que en líneas generales me han gustado, considero que los relatos son desiguales en su factura. Algunos me han parecido extraordinarios, otros —sin ir más lejos, el primero— sencillamente, no me han llegado.

Destacaría cuatro por diferentes motivos. Dos de ellos —La escuela del inglés y El corazón falla sin avisar— por el punto de vista innovador de la escritora en la temática elegida (maltrato y anorexia). El tercero, Vacaciones de Invierno, es un relato de intriga al que me ha sido imposible resistirme y que plantea de fondo un interesante dilema ético. Y finalmente el cuarto— El Asesinato de Margaret Thatcher—, es un relato bien construido en el que la escritora realiza un exquisito ajuste de cuentas con un personaje histórico al que no tiene ningún afecto.

Lo mejor: Algunas de sus metáforas y su narrativa estética.

Lo peor: La desigualdad estilística entre los relatos.


Puedes echarle un vistazo al comienzo del libro aquí :







En este caso el descubrimiento viene de la mano de mi estupenda librera de cabecera y su “cata a ciegas”. Compré el libro apenas sin saber nada de él, ni tan siquiera el autor y reconozco que una vez abierto el paquetito, Slawomir Mrozek tampoco me sonaba de nada.

Tabula rasa.

Perfecto para evitar expectativas que luego puedan venirse abajo. Este pequeño libro compuesto de treinta y cuatro mini relatos —que a veces parecen meras anécdotas—, me ha parecido ideal para esos “ratitos muertos” en el autobús, metro…Pero ojo, porque más allá de su humor y su apariencia sencilla y superficial, estos pequeños relatos dan para reflexionar bastante. Fluctúan entre el surrealismo y la crítica social regada de humor en todas sus variantes. Encontrarás aquí ironía, cinismo, humor negro, sarcasmo…A elegir.


Y puestos a ello, destacaría Una nueva vida donde se pone de manifiesto nuestra extraordinaria capacidad para procrastinar, El transbordo por su interesante doble lectura, Juego de Azar por reflejar una vergonzosa situación laboral de máxima actualidad con un finísimo humor, El misántropo que refleja las peligrosas consecuencias que puede acarrear el acatar las normas y El expreso nocturno —un relato con alma de anécdota—que me ha recordado a las andanzas y acciones de alguien muy querido para mí.


Cuéntame, ¿conocías a estos autores'¿te gustan las mini reseñas? Te espero en los comentarios.
Feliz día.

Las 10 canciones más negras de la historia de la literatura.

martes, 21 de febrero de 2017



Hoy te propongo algo diferente. Vamos a darle al pentagrama.

Las adaptaciones cinematográficas de novelas o las referencias a las mismas en series de televisión o en la pantalla grande son un recurso conocido y bastante habitual, pero no es la única disciplina en la que ha influido la literatura.

Algo menos conocido son las referencias literarias en el mundillo musical, y sin embargo las hay, y no son pocas. Me centraré en aquellas que tienen relación con el género negro entendiendo por esto las novela de intriga, misterio, policiaca, criminal e incluso de terror, que curiosamente, en su mayoría han sido adaptadas por grupos de punk o heavy (¿otro cliché?).

¿Te imaginas qué bandas y qué novelas o relatos han sido los referentes de canciones como Honest Goodbye (Despedida honesta), Corazón delator, Bed of Nails (Cama de uñas), Pet Sematary (Cementerio de Animales), Behind the Wall of Sleep (Más allá del muro del sueño) o Los renglones torcidos de Dios?

Algunas referencias son muy evidentes, ¿verdad? Pero otras no tanto, así que aquí te dejo el listado completo.

1. Bad Religion: Honest Goodbye Esta canción está basada en Perry Smith, el asesino protagonista de la novela A sangre fría (Truman Capote).

2. Soda Stereo: Corazón delator . Compuesta por Gustavo Cerati, esta es una canción claramente inspirada en uno de mis relatos favoritos de Edgar Allan Poe.

3. Ramones: Pet Sematary Continuando en la línea del terror, la banda de Queens compuso esta canción basada en la novela de Stephen King Cementerio de Animales.

4. Black Sabbath: Behind the Wall of Sleep La mítica banda de heavy metal basó su canción en el relato Más allá del muro del sueño de Lovecraft.

5. Mago de Oz: Los renglones torcidos de Dios, compusieron esta canción en relación a una de las novelas a las que tengo un especial cariño y cuya lectura te recomiendo.

6. Santiago Cruz: Tu peor versión basada en el relato de Stevenson "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" es la curiosa excepción que confirma la regla de la lista (no pertenece ni al estilo heavy ni al punk)

7. Nirvana: Scentless Apprentice según confirmaron los miembros de la banda, detrás de los acordes de esta canción se esconden referencias a El perfume, de Patrick Suskind.

8. Iron Maiden: The Phantom of the Opera , como su propio título indica, esta canción de la época ochentona de los Maiden (creo que es su primer álbum) está basada en la obra de Gaston Leroux..

9. Manic Street Preachers - Patrick Bateman Este es el nombre del protagonista de American Psycho (Bret Easton Ellis)

10. Annie Lennox: Love Song for a Vampire, quizá la más conocida de todas las canciones listadas, esta se basó en Drácula.



¿Conocías estas canciones y sus referentes literarios?¿Sabes de alguna otra? Si es así, dímelo en los comentarios y la incluiré en la lista.





Feliz día.

Todo esto te daré de Dolores Redondo

jueves, 16 de febrero de 2017



En el escenario majestuoso de la Ribeira Sacra, Álvaro sufre un accidente que acabará con su vida. Cuando Manuel, su marido, llega a Galicia para reconocer el cadáver, descubre que la investigación sobre el caso se ha cerrado con demasiada rapidez. El rechazo de su poderosa familia política, los Muñiz de Dávila, le impulsa a huir pero le retiene el alegato contra la impunidad que Nogueira, un guardia civil jubilado, esgrime contra la familia de Álvaro, nobles mecidos en sus privilegios, y la sospecha de que ésa no es la primera muerte de su entorno que se ha enmascarado como accidental. Lucas, un sacerdote amigo de la infancia de Álvaro, se une a Manuel y a Nogueira en la reconstrucción de la vida secreta de quien creían conocer bien.
La inesperada amistad de estos tres hombres sin ninguna afinidad aparente ayuda a Manuel a navegar entre el amor por quien fue su marido y el tormento de haber vivido de espaldas a la realidad, blindado tras la quimera de su mundo de escritor. Empezará así la búsqueda de la verdad, en un lugar de fuertes creencias y arraigadas costumbres en el que la lógica nunca termina de atar todos los cabos.

Con la lupa en ristre. Así he estado durante toda la lectura de Todo esto te daré, porque si algo me ha llamado poderosamente la atención de este libro es que , excepto en un par de ocasiones, no he sido capaz de encontrar la voz a la que Dolores Redondo nos tiene acostumbrados. ¿Eso es bueno o malo? Sinceramente, no lo se. Lo que sí te puedo decir es que en esta novela no vas a encontrar la narrativa de la Trilogía del Baztán.
En esta novela, a pesar de compartir el género criminal con sus anteriores obras, Dolores hace gala de una narrativa mucho más descriptiva y densa que ralentiza bastante el ritmo general del libro (sobre todo en el primer tercio de la novela). Y esto puede ser un punto de inflexión en su carrera literaria. Porque por una parte le otorga cierta distinción profesional (por la capacidad adquirida para poder disfrazarse en otra voz, en otro estilo narrativo), pero a su vez, el lector entregado, aquel a quien conquistó con su Trilogía, probablemente se sentirá confuso y desorientado al leer esta nueva novela.

Creo que en esta novela Dolores vuelca gran parte de su mundo interior tanto en la elección de la temática (la condena hacia los servilismos, hacia los prejuicios y la impunidad de las clases pudientes) como cuando describe la escritura como una catarsis espiritual.

En Todo esto te daré, la autora vuelve a la carga y prepara una historia en la que mezcla la novela de corte intimista con el género policíaco aunque se separa de lo que ha escrito hasta ahora y construye la historia alrededor de un universo masculino—si bien es cierto que este contexto está marcado por unas mujeres de fuerte temperamento y algunos hombres denotan un carácter bastante lánguido en muchas ocasiones—, en contraposición con el matriarcado de sus anteriores obras.

Los personajes (algunos) son sin duda la parte de esta novela que más me ha gustado. Entiendo que Dolores no ha dejado nada al azar en su construcción, e incluso sus nombres tienen que ver con la forma de actuar de cada uno de ellos, cosa que a mí me atrae. No falta entre ellos el personaje antipático al que vamos conociendo poco a poco y con quien terminamos empatizando al descubrir sus secretos y sus miedos. Tampoco falla esa figura femenina que da escalofríos, que encarna la maldad y a la que en la novela le llaman El Cuervo con la que ha conseguido conquistarme.

Otro de los puntos fuertes de Todo esto te daré es la ambientación, que a mi modo de ver está muy conseguida y consigue trasladarnos con acierto a la Ribeira Sacra gallega. Incluso la meteorología (ese orballo casi perenne) acompaña y matiza el carácter de los capítulos y personajes al igual que lo hacía en la Trilogía.

En Todo esto te daré, sin embargo, hay algunas cosas que no me han convencido como el uso de lo sobrenatural, el desenlace demasiado azucarado (casi me ha parecido un cuento de hadas para adultos) o esa pincelada metaliteraria que introduce al incluir capítulos de la novela que está escribiendo el protagonista pero que queda sin conclusión ni tiene un motivo que desarrolle la trama. Tampoco me han conquistado algunos personajes que son bastante tibios como el Padre Lucas (que tiene muy poquito peso en la novela) o el propio protagonista que en algunos pasajes es tan intenso-dramático y tan falto de carácter, que deslava un poco la sensación de verosimilitud.


Una lectura, en suma, a la que creo que le sobran páginas pero cuyo cambio de estilo y ritmo en el último tercio la hacen rejuvenecer.

Si quieres una primera impresión para ver si te puede gustar, pincha aquí:

Te gustará si:
  •  Te interesa descubrir la capacidad camaleónica de los autores.
  •  Suspiras por las descripciones profundas.
  • Eres fan de los Premios Planeta.
¿Y tú, ya la has leído?¿Qué opinión te merece? Te espero en los comentarios.

Feliz día.

10 formas efectivas de conquistar a una lectora o escritora de novela negra.

martes, 14 de febrero de 2017




Ya comenté hace unos días que la fiesta comercial de S. Valentín y yo, no nos llevamos bien. Ese sentido mercantil de un día a priori sentimental, no me va nada. Si me ponen santos, yo soy más devota de San Porquesí; es decir, “hoy tengo un detalle contigo porque me apetece”. Eso es lo que a mí me conquista.

Pero, ojo, no voy a ser tan “cardelina” como para no aceptar un obsequio halagador de algún admirador del saetero niño eterno, que a nadie le amarga un dulce, oiga. Aunque reconozco que no soy un objetivo de fácil seducción. Y eso me lleva a la siguiente reflexión: ¿cómo puede un común mortal conquistar con cierto acierto a una rendida enamorada de la literatura negra?

Te propongo 10 vías  y 9 bonus (que ahora se han puesto tan de moda) que conmigo funcionarían. A ver qué te parecen.

1. La primera, evidente: Regalar un libro de este género. Eso nunca falla. Para una lectora o una escritora de novela negra nunca hay suficientes novelas en las estanterías.  
Bonus: Si además te lo curras un poquito e investigas entre las novedades o los imprescindibles (más allá de fenómenos mediáticos, por favor), estarás un par de pasos más cerca de su corazón.

2. A pesar de que eche pestes de la fecha más acaramelada del año, ella también tiene su corazoncito, así que si preparas una felicitación anti – diabética o con algún tipo de relación con la novela negra, conseguirás su atención. 
Bonus: te sugiero algo parecido a esto. ¿Qué te parece?

3. Haz tuya la máxima “tenemos dos oídos y una sola boca…”. Escucha pacientemente —lo siento amigo, nadie dijo que fuera fácil ni entretenido— las peroratas literarias acerca de autores, recursos literarios, etc.
Bonus: Si además lo haces de manera activa —preguntas, sugieres, etc—habrás ganado un terreno muy valioso.

4. Como consecuencia del punto anterior, tendrás información privilegiada. Úsala. Organiza una salida a algún escenario cercano (o no…) de una novela que le haya parecido interesante.  
Bonus: Si además conciertas una visita guiada tipo literario (“Elizondo y la Trilogía del Baztan”) o artístico - histórica (por ejemplo en Roncesvalles, escenario de “Sin retorno” de Susana Rodríguez) si es que la hay, estarás subiendo peldaños en el pódium a una velocidad vertiginosa.

5. Regala una cita inolvidable que no pueda rechazar. Seguro que en tu ciudad hay algún evento literario interesante (presentación, firma de libros, charla, coloquio…). Reserva plaza e invítala a disfrutar de una velada especial.
Bonus: si eres un poco manitas puedes elaborar una invitación en papel y cerrar la cita con unas copichuelas o una cena…Un planazo tan tentador es irresistible.

6. Halaga su condición de escritora. Cuando intentes concertar una cita, respeta siempre su horario y templo lugar de escritura (si escribe en una cafetería o una biblioteca, déjale su espacio para hacerlo, queda en otro lugar).  
Bonus: Sugiérele un sitio desconocido para ella y diferente (pero acorde a sus gustos) al habitual. ¿Has visto cómo te miran esos ojitos? De nada ;)

7. Haz de detective e investiga un poquito acerca de las librerías o bibliotecas especializadas en el género negro como esta por ejemplo. En ella encontrará muchísima información útil tanto de lecturas como recursos, encuentros, etc.
Bonus: Si no te queda cerca y tienes el bolsillo rumboso, propón una escapadita para conocerla. Verás cómo te lo agradecerá.

8. Todo escritor tiene al menos dos facetas durante la fase de escritura; una (la fase de enamoramiento) en la que todo parece al alcance de su mano, en la que piensa que aquello que está escribiendo es fantástico, y otra (la fase de inseguridad) en la que se impone la vida con toda su crudeza, donde realizar cada pequeña tarea es todo un triunfo. ¿Ves por dónde voy? Efectivamente. Saca el paño y conviértete en el hombro sobre el que apoyarse y quejarse amargamente.  
Bonus: si además de escucharle y apoyarle, consigues que se ría de sí misma y de la situación, te la llevas de calle. Seguro.

9. ¿Quién puede resistirse a una buena maratón criminal? Yo, no. Me parece una manera perfecta de reactivar mi creatividad y también es un maravilloso “saco de ideas” como estos de los que ya te hablé .  
Bonus: Si consigues descubrirle alguna buena (o mala) adaptación de una novela negra a una serie o película, y mantenéis un buen debate acerca de la misma, no dudes que siempre siempre tendrá un momentito para escucharte.

10. Un apoyo incondicional. Ojo. Maticemos. Eso no significa alabar gratuitamente cada palabra que escriba ni darle coba hasta el infinito. No. Un buen apoyo es demostrar tu opinión sincera en cada momento sin piropos postizos. Se aprende más de los fallos que de los aciertos, por lo que yo siempre valoro mucho más cada objeción (con cariño, eso sí) que hace mi entorno más cercano. Sencillamente argumentar cada crítica es el mejor regalo que puedes hacerle. Palabrita.

¿Cómo lo ves? ¿A tí te conquistarían? ¿Se te ocurre alguna otra vía de conquista?
Feliz día anti- diabético.

Reto 5 lineas: Febrero: Trump

jueves, 9 de febrero de 2017



Con este micro me sumo al Reto 5 lineas de Adella Brac para el mes de febrero en el que las palabras propuestas son: nada, como y consulta.

Al principio pensé en escribir algo relativo al amor ya que estamos en el mes propicio para ello, pero la verdad es que a mi San Valentín (o San Recalentín como lo llamamos en casa) tal y como lo conocemos ahora —una fiesta comercial en la que el amor es una mera excusa— me da urticaria y un perezón terrible.

Por eso, periódico en mano, viré mi búsqueda para la temática del micro hacia otros lares. Comencé a pasar hojas con desgana y descubrí que prácticamente todas las páginas estaban interconectadas bajo una misma palabra. Un apellido que anteriormente estaba asociado al poder económico pero del que ahora —desgraciadamente, me temo— depende el futuro del planeta.

Un político como tantos otros, polémico, populista y con escasa humanidad. Intuyo que su falta de conciencia va a ser una mala compañía de la que no podremos desligarnos en varios años. De ahí el micro. Espero que os guste.

Trump 
Acudió a la consulta debido a los resultados de la última encuesta, en la que su rechoncha apariencia no salía bien parada. «Nada que un pequeño retoque no pueda solucionar», dijo el facultativo empuñando un afilado bisturí. En pocos minutos salió de allí como si flotase. Mucho más liviano y satisfecho sin el antiestético e incómodo peso de la conciencia sobre sus espaldas. Listo para la investidura.



Google ¿Amigo o enemigo literario?

martes, 7 de febrero de 2017



Hace unos días, Joël Dicker manifestaba sus diferencias con el famoso buscador de Google, de quien decía que mataba la ficción. Pero en realidad quizás sería más correcto decir que con quien manifestaba sus diferencias era con los lectores quisquillosos y retorcidos que, lejos de disfrutar de las lecturas, se empeñan en buscar cada una de las pequeñas licencias que el escritor se permite para dar forma a su historia, y darles bombo y platillo público —generalmente en redes sociales— intentando a un tiempo conseguir un efecto efímero de fama y un afear tanto la obra como al autor.

Afortunadamente no suelen conseguirlo. Pero no son pocos los escritores con los que he hablado que me relatan la misma problemática en la presentación de sus libros. Algunos lectores (no siempre con mala intención) se empeñan en destacar las medias verdades de los libros generalmente porque no aceptan o no pueden aceptar las “reglas del juego” de la realidad novelada.

El arte es una mentira que permite darnos cuenta de la verdad. (Picasso)

Y ¿cuáles son esas reglas? El asunto es más o menos claro. Hubo un tiempo en el que la literatura se movía en torno al movimiento realista, y el puntal de las obras consistía en reflejar la vida con total apego a la realidad. Pero ahora las cosas han cambiado y aunque hay parte de la literatura que siga el camino de Balzac, Stendhal o Flaubert, la gran mayoría sigue otros derroteros.

Por eso en la actualidad entiendo que, como decía Vargas Llosa ya en 1989 en su La verdad de las mentiras los escritores son somos mentirosos en tanto que creamos ficción y articulamos universos con estructuras reales (modificadas en mayor o menor grado) pero lo llenamos con contenido que no lo es.

También es nuestra responsabilidad como creadores que ese mundo bidimensional se transforme, traspase las páginas y consiga entretener —que no engañar— al lector. Creo que la magia consiste justo en eso. En utilizar cuanto está a nuestro alcance (un recuerdo, anécdotas o la propia imaginación) para recrear una historia que se aproxime a la realidad aunque para ello no tenga que serle fiel.

Eso es lo que a mí como lectora me importa. Que el argumento que estoy leyendo me resulte verosímil aunque no lo sea. Que el escritor —simulador o inventor — sea capaz de hacerme creer en sus palabras aunque aquello que cuente no sea cierto. Entonces, si lo que me dice tiene sentido y encaja en la historia y en su desarrollo, acepto barco como animal acuático. Sin reservas.

Pero todo tiene un matiz. A pesar de que haya aceptado un argumento inexacto —en el sentido de que perfile con poca objetividad la realidad—, para ganarse mi fidelidad como lectora no solo necesito esta magia de la verosimilitud. También pido que una lectura me llene; que me pellizque de algún modo. Que haga conmigo lo que tantas veces se explica en la construcción de los personajes: que mi arco dramático crezca. Al terminar una novela quiero ser diferente de la persona que era cuando la comenzó, que me haya cambiado de algún modo. Soy una lectora fácil de convencer, pero difícil de conquistar.



¿Y tú cómo te acercas a las novelas? ¿Qué esperas de ellas?¿Desconfías o te dejas seducir? ¡Cuéntame, por favor, soy toda oídos!

La fabrica de las sombras de Ibon Martin

jueves, 2 de febrero de 2017



Ibon Martin ha elegido como escenario de su novela el entorno de la Real Fábrica de Armas de Orbaiceta. Un paraje a priori idílico que pretende recuperar su interés turístico mediante unas obras que pongan en relieve la importancia del lugar. Aunque no todos están de acuerdo con recuperar un paraje que el imaginario popular tacha de maldito. Y para confirmarlo, allí, entre las ruinas del edificio aparece colgado el cuerpo de la responsable de la rehabilitación del inmueble.

Aunque todo parece indicar que se trata de un suicidio, la agente Ane Cestero, no está de acuerdo y le pide a Leire —una escritora de romántica que quiere virar hacia el género negro y a quien la ertzaina conoce de un caso anterior — que le ayude a esclarecer las verdaderas circunstancias de la extraña muerte de su prima carnal.

Leire, motivada por encontrar un argumento que encaje con el género al que quiere dedicar su próxima novela, accede a ir a Orbaiceta, donde encontrará un grupo de habitantes entre los que planean la desconfianza, los recelos y enemistades, los secretos…La sencilla investigación que le ha propuesto Ane se complica a cada paso porque nadie parece ser totalmente inocente. Todos pueden ser culpables ya que cada uno de ellos tiene un motivo para ser el asesino.


La fábrica de sombras resulta un libro perturbador y atractivo. Una de esas novelas en las que aunque dentro de sus páginas hace referencia a un caso anterior, es autoconclusiva. Un libro que cuesta dejar de leer y que deja muy buen sabor de boca.

Pero lo que sin duda se lleva el gato al agua es la ambientación. Esa naturaleza hostil, lóbrega. Esas presencias —a veces reales y otras imaginadas— que se esconden entre las cortezas húmedas de las hayas…Tremendo.

Ibon Martin ha sabido reflejar maravillosamente la oscuridad de la naturaleza (nunca había visto el entorno idílico de la Selva del Irati de esa manera tan opresiva), que te adhiere a las páginas sin remedio.


Sin embargo, hay un único pero que puedo ponerle a La fábrica de sombras. En algunas ocasiones la forma de actuar de su protagonista y del inspector de policía, son cuando menos llamativas. ¿A quién se le ocurre darse una vueltecita de noche en un paraje donde se suceden los asesinatos? ¿De verdad que resultaría tan sencillo acceder y compartir una investigación por homicidios entre un civil y un policía? Lo dudo. Tampoco me emocionan los pasajes pseudo - romanticones (pero eso ya es cosa mía).

Del resto de la novela solo puedo decir bondades. Me ha encantado. El ritmo es regular y el autor lo maneja muy bien al igual que el suspense. También la trama está bien construida con sus interrogantes y misterios, tiene un buen desarrollo y un equilibrio proporcionado entre las descripciones y los diálogos.

La novela transcurre de manera fluida y dinámica con un lenguaje sencillo asequible y directo bajo un narrador omnisciente que sabe jugar muy bien sus bazas. Así, en los cincuenta y cinco capítulos breves, mantiene el interés del lector mediante el desarrollo de dos hilos argumentales con los que la historia va tomando forma y que demuestran una labor de documentación muy eficaz por parte del autor ya que una de ellas —relativa a 1958— refleja con verisimilitud una época en la que el autor no ha vivido, pero a la que ha conseguido dotar de la apariencia adecuada.

También están bien trabajados los giros argumentales y los elementos mitológicos que salpican la historia e incluso las circunstancias del desenlace — quizás algo teatral en mi opinión—, encajan con el desarrollo de la trama.


Una novela seductora e intrigante que se desarrolla en La Selva del Irati, un paraje precioso que te recomiendo visitar si aún no lo conoces. Aunque claro, después de leer este libro, quizá lo veas con otros ojos.



Te gustará si:
  • Lo tuyo son las historias que mantienen la intriga del quién y el porqué hasta el final.
¿Conocías a Ibon o alguno de sus libros?¿Qué importancia le das a a la ambientación en tus lecturas? ¡Soy todo oidos!