El mal camino de Mikel Santiago

viernes, 9 de diciembre de 2016




CONSOLIDADO. Esta es la palabra que surge tras la lectura de El mal camino, la segunda novela de Mikel Santiago, en la que demuestra que ya es un autor asentado y que lo suyo es sin duda alguna el thriller psicológico con un puntito que roza lo sobrenatural.

El matrimonio del afamado escritor Bert Amandale y su esposa Miriam no está pasando por su mejor momento. También la relación con su hija Britney se está resintiendo por lo que, en aras de mejorar el vínculo familiar, se mudarán durante un tiempo a Saint – Remy, un idílico pueblo de la Provenza.

Allí consiguen disfrutar de la calma que tan esquiva les había resultado en la ciudad, al menos durante un tiempo porque de pronto, todo cambia. Parte de su vida anterior vuelve de repente de la mano de Chucks, una estrella de rock venida a menos que ha llegado a la Provenza para retomar su carrera musical. Es además un amigo íntimo de Bert, cuya relación Miriam no ve con buenos ojos pues ambos comparten un pasado común salpicado de excesos y drogas.

Así transcurre el día a día del escritor, entre eventos sociales propuestos por su mujer y reuniones casi clandestinas con su amigo Chucks, hasta que un día, éste le confiesa que ha atropellado a alguien, que lo vio morir y que huyó del lugar. Su mala conciencia le hizo regresar al lugar del accidente pero allí no había nada, ningún rastro que hiciera pensar en lo que había sucedido.

Chucks no ceja en su empeño y comienza a investigar por su cuenta. El suceso hace mella en su vida y cae de nuevo en una espiral insana. También hace partícipe de sus sospechas y descubrimientos a Bert, quien no sabe a qué atenerse. ¿Debería creer a Chucks o aceptar que su amigo sufre algún desorden mental? Lo cierto es que Bert, y su poderosa imaginación también se involucran en la investigación poniendo en tela de juicio incluso su propia cordura. Pero ¿Y si ambos llevan razón? ¿Y si Saint – Remy y sus habitantes no son un lugar ni unas personas tan apacibles y pacíficos como parecen ser? El thriller está servido.

Al igual que en su primera novela, Mikel nos muestra aquí un estilo propio (aunque un poco más depurado que en su primer libro) con algunas características comunes: la narración corre a cargo de una primera persona, el protagonista es un músico atribulado y el escenario es un lugar idílico aunque apartado. También salpica la narración con unos diálogos frescos y vivos como en La última noche en Tremore Beach.
Probablemente esta agilidad es lo que más me ha gustado de la novela porque hace que no puedas soltarla ya que el tempo se vuelve vertiginoso y no da tregua gracias al formato de los capítulos, a algunos cliffhangers y un acertadísimo ritmo narrativo.

También los personajes están bien perfilados a la profundidad que corresponde con la importancia de su peso en la historia y acompañan a un escenario que Mikel transforma paradisiaco a infernal en unas cuantas pinceladas.

Pero también me ha cautivado su forma de atraparnos en una espiral conspirativa donde (como en Los Renglones Torcidos de Dios) cuestionar la cordura propia y ajena es algo realmente inquietante. ¿Te has planteado lo sencillo que es para algunas personas (debido a su proyección social) sembrar la duda acerca de las capacidades mentales de un tercero? ¿Y las consecuencias que esto puede acarrear? A mí me dan escalofríos solo de pensarlo.

En definitiva una lectura entretenida, con una tensión narrativa atractiva que gana intensidad conforme avanza la trama.

Te gustará si:

  • Lo tuyo son los thrillers psicológicos.
  • Te van las novelas con un ritmo narrativo “in crescendo”
  • Quieres descubrir a Mikel Santiago antes de que la productora de Amenábar lo lleve al cine (hace un tiempo que compraron los derechos de la primera novela.
¿Has leído a Mikel Santiago?¿Qué opinas de los thrillers psicológicos?

Feliz día.

Reto 5 líneas diciembre: Sus pupilas

martes, 6 de diciembre de 2016



Este es el micro para el último reto de las cinco líneas del año que propone cada mes Adella Brac. Para este diciembre, además de las tres palabras propuestas (desgracia, dolor, mágicos), teníamos que elegir bando (SSMM o Papá Noel). 

Confieso que yo no soy muy "fenómeno fan", y lo mismo me da una figura que las otras tres, pero he elegido a la tresena para el relato porque la inspiración ha llegado de la mano de los recuerdos (cierta personita viendo la cabalgata). Y tú, ¿Con quién te habrías quedado?

Sus pupilas 

Diluyó su desgracia entre la muchedumbre con un regusto amargo en la boca. «¿Mágicos?¿Cómo pude creer en los Reyes Magos alguna vez?» se preguntó mientras cientos de personas esperaban pacientes el paso de las carrozas que desfilaban contagiando sonrisas a los viandantes. Los gritos emocionados de su hija le sacaron de su ensoñación. Miró con ternura sus pupilas encencidas y recordó sin dolor esta vez, el lugar en el que residía la magia.

Feliz día.

El CrimNoWriMo golpea dos veces

jueves, 1 de diciembre de 2016




HA TERMINADO NOVIEMBRE y con él el maravilloso experimento del #Crimnowrimo. Si te soy sincera, al comienzo de la iniciativa era bastante escéptica respecto a mis propios límites y la consecución de los objetivos, pero ahora, una vez que todo ha pasado, te contaré qué me ha aportado esta actividad que recomiendo sin ninguna duda.

En primer lugar, creo que la gran baza del Crimnowrimo ha sido establecer unas metas realistas, como son 15000 palabras en el mes para crear una “novelle” o para dar comienzo a una novela, ¿porqué no? Una cantidad mayor de palabras hubiera sido excesiva en mi caso, y por debajo de ese límite tan solo podría haber pensado en una compilación de relatos. Y un elemento fundamental es un grupo de apoyo. En mi caso, el grupo de Novela Policíaca, al que desde aquí mando un enorme abrazo y toda mi gratitud por su apoyo incondicional día tras día.

Dicho esto, te aseguro sin lugar a dudas que cualquier grupo de escritura en el que te apoyes (y en Redes Sociales los hay para aburrir) puede darte los mismos beneficios que te detallo a continuación:

1. Conseguir un hábito saludable de escritura.


Hace meses me desesperaba porque no conseguía alcanzar un objetivo diario de escritura aunque fueran tan solo doscientas palabras. Hoy por hoy, después de entrevistar a varios escritores,  he descubierto que no todo el monte es orégano, y que aunque lo deseable es escribir a diario, ni todo el mundo lo hace, ni por ello son peores autores. La realidad se impone con todo su peso, y hay que ser flexible.

Por eso me propuse una regla simple para enfrentarme al Crimnowrimo. Los fines de semana y festivos están reservados para la vida social y familiar, por lo que no me iba a dar tiempo (en principio) a escribir en esos días. Luego dividí las 15000 palabras entre los días hábiles del mes (21) y el resultado era que debía escribir una media de 715 palabras diarias.

No te voy a engañar, la cantidad me asustó en un primer momento, pero pensé que debía salir de mi zona de confort, debía arriesgarme y esforzarme, así que acepté el reto. Y no me arrepiento en absoluto. Pero para ello tenía que modificar un poco mis rutinas.
No sé tú, pero yo soy una escritora de silencios. Necesito silencio o “ruido blanco” a mi alrededor para poder sumergirme en la historia y narrarla desde ese sueño. Por eso durante este mes he cambiado mis hábitos. Ahora me levanto a las 6:00 de la mañana y así dispongo de una hora completa en la que nada me molesta ni interrumpe mi actividad. He descubierto que eso me permite una mayor productividad y además al hacerlo al principio del día me permite divagar y vivir en una ensoñación el resto de las horas pensando en las posibilidades que me da la historia y preparando el día para la siguiente sesión de escritura.Vamos, que levantarse cuando aún no han puesto todavía las calles es toda una ventaja🙆



2. Dejar de lado la procrastinación.


En línea con lo anterior, he descubierto que la rutina mañanera me hace permanecer centrada en la historia y me es más fácil (aunque también hay momentos de atasco total, ojo, que no es la panacea) continuar escribiendo. Y además, compartir en redes el proyecto, junto con el apoyo del grupo de Novela Policíaca ha hecho que procrastinase mucho menos de lo habitual. Por si esto fuera poco, he descubierto algunas cosas que me han ayudado, y que pueden facilitarte la tarea de escritura como son:

  • Ampliar los usos de la Tablet: Estos dispositivos, además de servirte como evasión también pueden ayudarte en tu carrera de escritora añadiendo un teclado al dispositivo. Para mí ha sido fundamental. Así he podido ubicar mi escritorio en la mesa de la cocina, con una necesidad mínima de espacio y cero distracciones en la pantalla. El único pero que le pongo es que no es posible la escritura en Scrivener, pero es un mal menor.


  • Mi lugar de trabajo mañanero. No es muy glamuroso pero es efectivo.




















  • Descubre y utiliza algunas apps muy útiles: Como te decía antes, también algunas apps pueden ofrecerte el escenario ideal para tu sesión de escritura. En mi caso, para el “ruido blanco” utilizo Coffyavinity, del que tienes el link en la página de recursos:  y un nuevo descubrimiento como es Brainwaves, que genera el sonido de ondas cerebrales para estimular tu concentración. 

3. Explorar diferentes tipos de planificación.


La escaleta está bien, incluso muy bien. Para muchos escritores es lo ideal. Pero ojo porque si es excesivamente rígida, puede coartar en cierta manera la creatividad y la pasión por una historia que vas desentrañando y con la que te ilusionas a medida que descubres y escribes. En este caso, durante el CrimNoWriMo no he contado con una escaleta fija, sino que he esbozado los puntos clave y he ido describiendo las escenas a su alrededor. De esta manera he conseguido estar “enamorada” y absolutamente enganchada a la historia (aunque confieso que en algún momento me he estancado).



4. Mantenerte alerta día a día; todo es inspirador.

Otra de las ventajas de mantenerse centrada en la historia y en la escritura de manera constante es que la realidad se ve bajo otra lente, y por eso todo a tu alrededor puede resultar inspirador a diario.



5. La escritura fluye.

Uno de los obstáculos más grandes con los que lidio a la hora de escribir es mi editor interno. Esa voz que me dice que lo que acabo de escribir no está a la altura, que soy una mediocridad, que me dedique a otra cosa porque no soy lo suficientemente buena... Un amigo, vamos.Sin embargo, ahora, al escribir con las legañas puestas (a las 6:00 de la mañana mi editor todavía está echando el último sueñecito por lo visto), he conseguido la primera parte de la máxima que ahora mismo rige mis días: “Escribe sin filtro, edita sin piedad”.



6. Empuña el bisturí con alegría.

Los patrones literarios o las estructuras válidas para tu novela. Este es el santo grial del escritor. Encontrar la fórmula que funcione para la historia que quieres contar. Una vez que la encuentras, la escritura se desliza con muchísima más fluidez. Y esto, como bien dicen en Ateneo Literario  se consigue leyendo y poniéndose la bata de cirujano; es decir, diseccionando lecturas. Sobra decir que cuantas más mejor ¿verdad?



No te voy a engañar, todo lo anterior es una meta que requiere esfuerzo y que solo se consigue con empeño y bastante dedicación. Algunos días supone una carga tremenda, y otros se lleva con mucha más ligereza pero ante todo creo que ha sido un esfuerzo que ha merecido la pena
Tanto, que hoy mismo comenzamos con otro CrimNoWriMo para el mes de diciembre y al que te invito a participar.

¿Te apuntas? ¡Todo son ventajas!

Feliz día

Cómo la literatura negra me ayudó a transformar un televidente convencido en un lector apasionado.

martes, 29 de noviembre de 2016



Tengo al Sociólogo encadenando lecturas desde las vacaciones de agosto, y a la caja tonta con menos horas de vuelo que un avión del aeropuerto de Castellón. Siete novelas lleva el tipo. Bueno— dirás—, no es para tanto. Quizá no para ti o para mí que estamos acostumbradas a ir hilando novela tras novela, pero ver esta transformación de un adicto apasionado de la “caja tonta” me emociona hasta casi llegar al borde de la lagrimilla. Qué quieres que te diga. Soy así de sentimental.

Pero conste que este cambio no ha sucedido de la noche a la mañana, no. Tampoco ha sido algo que haya surgido de manera espontánea. Qué va. ¿Te cuento un secreto? En gran parte este cambio ha sido inducido. Mi esfuerzo me ha costado despegarlo de la televisión. ¿Quieres saber cómo lo he conseguido? No creas que son fórmulas mágicas, sino bastante lógicas y lo único que requieren es constancia, paciencia y un poco de esa “mano izquierda” que todos tenemos. Además de una buena dosis de novela de intriga. Porque, ¿qué es la vida sin una buena conspiración?

Lo confieso. He conspirado. Y lo he conseguido (al menos de momento). Aquí va la quintaesencia del método que he utilizado.
Y no puedo evitar sentirme así ;)



1. Gila y el efecto Zergainik

¿Recuerdas ese “alguien ha matado a alguien” de Gila que pretendía que el asesino se declarase culpable mediante indirectas? Pues algo así. Se trata de llegar a la meta pero dando un pequeño rodeo, sin utilizar el camino recto. Valiéndonos de métodos indirectos. ¿Cómo? Hay que despertar el interés en tu “víctima” con un poco de picardía. Busca un dato, una escena, algo en tus lecturas (incluso un libro en concreto) que sepas que le puede gustar y menciónalo como por casualidad. Cuando veas que has captado su interés, utiliza el efecto Zeigarnik (ese del que ya nos habló Gabriella ) y déjalo con la miel en los labios. Interrumpe tu explicación de repente y vete. Lárgate a otra habitación, o date una vueltita a la manzana. ¿Cruel? Si. ¿Efectivo? No sabes cuánto.*

2. No lo cuentes, ¡muéstralo! (que te vean disfrutar de la lectura).

Desde hace ya un par de años he renunciado a ver la televisión. No me aporta nada a excepción de algunas películas y series interesantes que puedo ver fácilmente online y en el momento que a mí me apetezca. Luego… ¿tele?¡Fuera! Reconozco que de esta forma he ganado algo de tiempo para otras cosas (generalmente para leer y documentarme para los relatos y la novela). Así que es más que habitual verme leyendo y tomando apuntes en casa. Y cuando ves a alguien disfrutando con alguna actividad durante un largo tiempo, llegas a valorar que es posible que te estés perdiendo algo interesante, ¿verdad?😉

3. Momento “sacrificio” (I)


No hay meta que valga la pena y se consiga sin esfuerzo. En esto tampoco. Hay un par de momentos “duros” en el proceso. El primero de ellos consiste en leer novelas, libros, artículos, etc de la temática que apasione a tu “víctima”. ¿Y el sacrificio? Pues depende de lo interesante que resulte para ti ese tema. En mi caso concreto, al Sociólogo le vuelve loco la Historia, así con mayúsculas, y a mí por el contrario, cuando el tema se vuelve un poco denso, se me hace bola. Pero todo sea por la lectura, así que le he recomendado mencionado de pasada (Zeigarnik a tope) libros como este, este y este otro en el que la Historia está presente de diversas formas. ( Y debo decir que a día de hoy se ha leído ya dos de ellos ;)).

4. Pronoia: Que el universo conspire a tu su favor (con un poquito de ayuda).

¿Sabes cuando llevas un tiempo pensando en alguien, suena el móvil y es esa persona? Pues viene a ser algo parecido. Tienes que dejar macerar un poquito el asunto, no hay que ser demasiado pesada intensa. Pero después de unos días, si dispones de los libros físicos de los que le has hablado, prueba a dejarlos más o menos a la vista.

Si hay alguna noticia en el periódico o similar (también puedes buscarlas tú a propósito —carraspeo intencionado—ejemmmm) , sácale una foto con tu móvil y coméntaselo con desparpajo (tipo “¿sabes aquello de lo que te hablé el otro día? Pues mira lo que he encontrado /dice hoy ….”). El caso es que encuentre motivación para leer esos libros de manera “externa” (guiño, guiño); que parezca que el Universo está conspirando para que se los lea.

5. Momento “sacrificio” (II) vs. recoge lo que has sembrado.

Este es el momento esperado. La cosecha. Cuando recogerás los frutos de las semillas que sembraste (probablemente hace muchas semanas o si la víctima es tozuda, pueden ser meses incluso). Pero incluso en este instante, tienes que estar dispuesta al sacrificio. Has triunfado, sí. Pero también debes estar preparada para las consecuencias. ¿Cuáles son? En mi caso pasó por compartir el ebook. Al principio dosificar mis lecturas para que él leyera con gusto fue divertido pero cuando su interés continuó en el tiempo, me resultó tan incómodo (la mayor parte de mis lecturas están en el Kindle) que tuve que buscar una alternativa (pedirle el ebook a mi madre, que lo tiene muerto de risa). Así, todos contentos. Y lo que es más importante: ¡leyendo y dando ejemplo: tengo al artista con sus casi cinco añazos súper interesado en los libros!. (Ay, que suelto la lagrimilla otra vez).








Y tú, ¿conoces algún método infalible para convertir a televidentes convencidos en lectores apasionados? Te espero en los comentarios.





* Y lo útil que me está resultando este efecto en otras áreas de la vida(escritura, aprendizaje, implementación de hábitos…).

Un penique por sus pensamientos. Relato para Moon Magazine

jueves, 24 de noviembre de 2016



VENGO CONTENTA E ILUSIONADA para presentarte “Un penique por sus pensamientos”. El relato que escribí al finalizar el Taller de Novela Negra de Ateneo Literario y que ha publicado la revista digital Moon Magazine esta misma semana.

Beatrice ha sido apuñalada, pero ¿quién ha sido su asesino? ¿Te atreves a adivinarlo? Un relato muy british en el que se pone de manifiesto que no todo es lo que parece a primera vista. Ni los Clubs de Lectura son actividades tan inocentes como crees ni tampoco todas las abuelitas son tan entrañables…


Puedes leerlo aquí


¿Te animas a leerlo?¿ Y a darme tu opinión?

Feliz casi viernes.

Conociendo a...Gerardo Pérez Sánchez

martes, 22 de noviembre de 2016



El pasado domingo por la noche en uno de esos escasos momentos en los que veo la televisión, me topé con el programa de Jordi Évole, en el que trataban la situación escolar actual. Me sorprendió y me desilusionó casi a partes iguales las respuestas de los alumnos ante la pregunta relativa a su futuro laboral. Una de las chicas, en concreto, hablaba de que nunca podría dedicarse a su pasión (actriz) si quería tener una “vida ordenada y estable”. Triste pero cierto. Sin embargo lo que más me sorprendió fue que pese a su juventud, todos ellos mostraban una enorme falta de motivación para luchar, del modo que fuera, por sus sueños.



Por eso creo que la entrevista de hoy es importante. Vivir de la literatura es muy complicado, es verdad, pero abrirse paso en el mundo literario no lo es tanto si cuentas con la motivación y perseverancia adecuadas. Y el ejemplo más claro es Gerardo Pérez, abogado y docente que, a pesar de su escaso tiempo libre administra dos blogs (uno más académico y otro dedicado séptimo arte) y y cuenta con tres novelas en su haber : El peso del tiempo, El amor y otras vías de escape y La sonrisa Duchenne (esta última además finalista del Premio Iberoamericano de novela Verbum 2015) nos demuestra que, con un objetivo determinado en mente y bastante esfuerzo , materializar tus sueños es posible. Para mí, él es un referente y un modelo a seguir.

Espero que también para tí esta entrevista sea una inspiración.



1. ¿Cómo se te ocurrió la idea para tu última novela? ¿Qué te inspiró?

Quería conscientemente variar de estilo tras mis dos primeras novelas. Si “El peso del tiempo” tenía un toque de ciencia ficción y un trasfondo dramático, si “El amor y otras vías de escape” tenía un estilo más cómico y reflexivo, en “La sonrisa Duchenne” quería seguir probando estilos narrativos y me decidí por una temática de suspense e intriga. De todas formas, en las tres novelas lo fundamental es la trama amorosa, la cual es una constante pese al género diverso en el que se desarrolla la trama. Para ello, como en las dos primeras, las fuentes de inspiración son diversas. El cine, la literatura y, en alguna medida, mis propias experiencias, siempre me sirven de base. Me suele ocurrir que, cuando veo una película o leo una novela, termino pensando que yo contaría esa misma historia de otra manera. Voy cogiendo datos, ideas, de un lado y de otro, para configurar los personajes y la historia y terminar haciéndola mía.



2. Como autor, ¿Qué parte disfrutaste más y con cuál sufriste lo indecible?

En mi caso siempre los inicios son los más complicados. En todos los casos, cuando los personajes están por perfilar, y la historia está en su primera fase, me cuesta mucho avanzar. Me obsesiona que los personajes y la trama sean creíbles, y que el lector se enganche con ellos desde el inicio. Algo que, en las primeras páginas, no es fácil de reflejar. En ese momento, escribo y reescribo una y otra vez. Leo y releo una y otra vez, hasta que me quedo satisfecho.

La parte en la que más disfruto es, cuando el primer borrador ya está concluido, y paso a la fase de “pulido”. Vuelvo sobre mis pasos e insisto en proponerme una narración coherente y de ritmo constante durante toda la novela. Suelo variar diálogos y cambiar frases para lograr más intensidad, o más emotividad…



3. Con La Sonrisa Duchenne, has quedado finalista del Premio Iberoamericano Verbum el pasado año. ¿Qué opinas de los concursos literarios y premios en general?¿Los recomiendas?
Los premios y los certámenes sirven para darte a conocer y que el público preste más atención a tu obra. En ese sentido, son un vehículo muy recomendable sobre todo para los autores que están comenzando. Como en cualquier manifestación artística, un premio es una valoración subjetiva y discutible. En ese sentido, no creo que una novela sea mejor que otra por recibir un galardón. Pero en este complicado mundo editorial, un premio te abre puertas, te pueda dar visibilidad. Eso es importante.



4. ¿Qué autores o libros te han influido más como escritor?

Parte de la obra de Alessandro Barrico, Paolo Giordano, Patricia Hightsmith, la inicial de Murakami. Podría darte varios nombres, aunque más que un concreto escritor con su obra en su conjunto, me han marcado concretos títulos. Y, aunque no sea nada académico reconocerlo, buena parte de mis influencias son netamente cinematográficas.



5. En tus tres novelas (El peso del tiempo, El amor y otras vías de escape y la Sonrisa Duchenne) has tratado el amor desde diferentes ángulos y géneros: la ciencia ficción, el drama y el thriller. ¿Con cuál de ellos te sientes más cómodo?

Creo que el drama es el que me sale de forma más natural. Los demás me requieren un sobreesfuerzo. La comedia o el “thriller” tienen unas características que me exigen más para poder lograr una narrativa coherente con el estilo cómico o de intriga que me autoimpongo.



6. ¿Cómo concilias tu vida laboral con el oficio de escritor? ¿Tienes un horario establecido para escribir o unas palabras mínimas al día? Aquí nuevamente, soy muy poco académico. Mi escritura reposa primero en mi cabeza, o en notas desordenadas apuntadas en libretas, durante un tiempo. Cuando me pongo delante de un teclado a darle forma ya ha pasado por un tiempo de maduración y reposo en mi mente. Esos momentos de redacción los tengo sobre todo en mis viajes, tanto por vacaciones como por motivos de trabajo. La mayor parte de mis obras se han escrito en aviones o en aeropuertos. Como método de trabajo sé que es nefasto, pero no tengo otro posible. La abogacía, la docencia universitaria, mis artículos y críticas en los medios de comunicación y mi familia ocupan mis horarios habituales. A la literatura le dejo pequeños ratos. Pero, aunque dispersos y poco continuos, son momentos en los que mimo mucho esta labor de escritor.



7. En tu última novela tu pasión por el cine está más presente que nunca, ya que comienzas cada capítulo con una frase significativa de algunas películas memorables. Cuando escribes ¿también te influye la gran pantalla?, ¿visualizas la escena antes de transcribirla al papel?


No es que el cine me influya como escritor. El cine me influye en general en mi vida. Soy lo que soy en buena medida por todo el cine que he visto y que he dejado que forme parte de mi ADN. Sin el cine no sería yo, sería otra persona, o sería un yo diferente, seguramente devaluado. La vertiente artística que pueda tener se la debo al Séptimo Arte.



8. En algunas de tus novelas reflejas situaciones y entornos que te son familiares por tu trabajo. Para la creación de personajes ¿sueles basarte en personas reales o creas el personaje con un objetivo concreto para la trama y posteriormente lo moldeas?
En mi caso los personajes tienen una parte de completa y plena invención, y otra parte de influencias externas. El porcentaje de esa mezcla varía. Unos personajes tiene más de invención, otros tienen más de influencias externas. En primer lugar, en mis personajes suelo dejar siempre algo de mí y, en ocasiones, de terceras personas. Ningún personaje está descrito pensando en alguien real en un cien por cien.



9. El germen de una novela es para ti… ¿el personaje o la historia?

Planteado así, como “germen”, entiendo que en el sentido de inicio, lo primero, en mi caso, es siempre crear un tipo de historia. El estilo que quieres darle (dramático, cómico, de intriga…). Pero, acto seguido, cuando tienes claro ese marco en el que quieres que se desenvuelva la trama, te tienes que centrar en los personajes y, en ese momento, ya el personaje toma el protagonismo y se vuelve lo más importante. Quiero decir que lo más importante son los personajes, pero nunca empiezas a idear una novela por ellos.



10. ¿Ya estás trabajando en una próxima novela? ¿Puedes contarnos algo de ella?


Sí. De hecho, tengo dos más escritas y un par más en la cabeza. De todas formas, el mundo editorial es complejo. La maquinaria entre editorial, distribuidora y librero es muy peculiar. Desde que tienes una obra lista hasta que termina en la estantería de una librería pasa mucho tiempo.



11. ¿Qué opinas de la autopublicación?

Es una opción a tener en cuenta. Todo depende de a lo que aspires. Si quieres una distribución amplia y que tu novela pueda ser adquirida por cualquier lector en cualquier parte del mundo, necesitas una editorial y una distribuidora solvente. Si tus aspiraciones son más modestas, no.



12. El contacto con los lectores en las redes sociales cobra cada vez más importancia. Además de tu blog ¿Tienes alguna favorita donde pueden encontrarte?

Tengo un blog de cine (www.cineenpantallagrande.blogspot.com) una página web dedicada a temas más académicos (www.gerardoperez.es), y estoy en Facebook, Twitter y Linkedin. En cualquiera de ellas el lector me puede localizar.





BIOGRAFÍA:


Gerardo Pérez Sánchez nació en La Laguna en 1972. Es Doctor en Derecho por la Universidad de La Laguna. Ejerce la docencia en sus aulas como Profesor del Departamento de Derecho Constitucional y Ciencia Política. Es Miembro de la Asociación de Constitucionalistas de España y ha publicado numerosos artículos en libros y revistas de Derecho en general y de Derecho Constitucional en particular. Colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, es letrado en ejercicio y en su momento ejerció como Juez sustituto de lo Social en el partido judicial de Santa Cruz de Tenerife. Además es profesor en el Master de la Abogacía que se imparte en la Universidad de La Laguna y el Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife.

Al margen de su faceta profesional, desde 2006 se dedica a la crítica cinematográfica. Actualmente realiza dicha labor semanal en el periódico “La Opinión de Tenerife”. Además, sus artículos de opinión se difunden habitualmente en diversos medios de comunicación pertenecientes a la editorial Prensa Ibérica (“El Faro de Vigo”, “La Nueva España de Oviedo”, “Diario de Mallorca”, “La Opinión de Murcia”, “La Provincia-Diario de Las Palmas” o “La Opinión de Tenerife”, entre otros).

“El peso del tiempo” (2013) es su primera novela, con la que logró integrarse en la prestigiosa colección G21: Nuevos novelistas canarios, considerada la plataforma de difusión más importante de la nueva narrativa canaria. El amor y otras vías de escape (2014), su segunda novela, supuso el salto a la distribución nacional a través de la prestigiosa editorial Verbum. Con “La sonrisa Duchenne” quedó finalista del Premio Iberoamericano de Novela Verbum 2015.

Luna de sangre en Voramar de Jose Luis Rodriguez Del Corral

jueves, 17 de noviembre de 2016



QUE LA SINOPSIS EDITORIAL hable del mito de Eros y Psique al hacer el resumen de esta novela es un buen comienzo. Y que la trama se sustente en los puntos de vista de los personajes, se convierte en toda una declaración de intenciones con la que mis expectativas suben como la espuma. «Esta no va a ser una novela negra “tipo”», me digo. Bien. Me encanta descubrir nuevos enfoques para géneros tradicionales. Sin embargo, la conclusión de la novela me ha dejado un montón de sensaciones encontradas. Te las cuento a continuación.

La acción se desarrolla entre Castellón y Benicassim donde Martín, un abogado dedicado —entre otros asuntos— al blanqueo de capital y al narcotráfico, ha desaparecido con un cuantioso botín en su poder. Él mismo nos narra en primera persona sus últimas horas y cómo un descuido le ha llevado a morir. Él que tanto cuidaba los detalles, que tanto mimo ponía en cumplir sus propias normas, ha actuado de forma negligente y lo ha pagado con su vida.

El hecho desencadena tantas líneas argumentales como personajes principales ya que cada uno de ellos presentará los hechos desde su punto de vista. Alma, Amores, Carmen y Beltrán. Cuatro personajes y cuatro hilos narrativos cuyo común denominador es el crimen del abogado y en cuyo trasfondo se intuye el amor.

¿Amor en un entorno cruel y depravado? Sí. ¿Por qué no? Todos necesitamos dar y recibir amor. De hecho creo que es la clave de la historia, el elemento que redondea este Luna de Sangre y le da sentido. Desde la pasión recuperada por un amor perdido pasando por el amor incondicional de los padres y profundizando en la impulsividad de las primeras fases del enamoramiento… Amor. Una emoción que no por ser común es menos compleja.

Un sentimiento que José Luis Rodríguez del Corral describe con solidez y precisión en cada una de las facetas que presenta en la trama: ¿qué tipo de cariño puede sentir una mujer a la que ya nada le sorprende, que está de vuelta de todo?¿Hasta dónde estaría dispuesto a llegar un hombre por un amor condenado que apenas comienza a despuntar?¿Puede volcar su pasión la víctima de un secuestro en su secuestrador? Y es que quizá un pañuelo anudado en torno a los ojos, un pasamontañas y el oficio más antiguo del mundo aderezado con un poquito del síndrome de Estocolmo puede que no sean las circunstancias ideales para cumplir con la única norma impuesta: mantener la cara del asesino en el anonimato. Y si, a pesar de todo se descubre su identidad… ¿Qué hará él al respecto?¿Sacrificará el amor que tanto ha tardado en obtener?

Decía unas líneas atrás que la lectura de esta novela me ha dejado sensaciones encontradas. Por un lado, lo positivo. He disfrutado de la estructura de las distintas voces narrativas y creo que los personajes están bien definidos en cuanto a su arco dramático; todos son diferentes al concluir la historia. Cada uno de ellos ha crecido y ha aprendido algo. El estilo resulta ágil y natural dando como resultado una lectura agradable y dinámica a la que contribuyen tanto la brevedad de los capítulos como la intriga creciente.

También la ambientación apoya a la creación del clima adecuado para cada momento: opresivo en el secuestro, abierto y libre en la historia de amor recuperada…

Pero también encuentro zonas de la novela que no me terminan de convencer como por ejemplo la perfección física de bastantes personajes que se presentan demasiado atractivos. También he echado en falta un poco más de desarrollo en la psique de alguno de ellos; un escalón intermedio (aunque es complicado porque el lapso de tiempo de la novela es de cuatro días) entre la desconfianza inicial y la conformidad final de una paternidad largamente cuestionada que hace actuar a uno de los personajes de manera inusual.

Y finalmente el elemento que más me ha descolocado ha sido el desenlace del libro. El desarrollo de la historia apuntaba hacia un final más o menos dramático, pero el autor nos sorprende con una suerte de justicia que contrasta de manera intensa con la línea narrativa mucho más áspera y dura que era la que había caracterizado la novela.

En cualquier caso una novela entretenida, con buen ritmo y algunos elementos originales para disfrutar de su lectura que además cuenta con el atractivo de que ha sido galardonada con el premio Letras del Mediterraneo (galardón que promueve la Diputación de Castellón).

Gracias a la editorial y a Javi de Rios por facilitarme el ejemplar.

Te gustará si:

* Te interesa descubrir otro punto de vista del género negro.

* Te gustan las intrigas criminales salpicadas de escenas de alto voltaje.

* Los personajes con un arco dramático definido son lo tuyo.

¿Te animas? 
Feliz día.