Microfilias: Vértigo

viernes, 25 de abril de 2014

Cerró los ojos y se recostó con un suspiro entrecortado. No sabía qué le depararía el destino a partir de ese momento pero las últimas semanas habían sido agotadoras: Centroeuropa con Mary Ann y sus recuerdos, Japón de la mano de Masako y finalmente, un pequeño descanso en Balanzategui, junto a Mo y Pauline.
Abrió los ojos y encontró a David a su lado, fiel a su cita semanal. Extendió el libro que mantenía entre sus manos y observó el implante que, bajo su piel, daba paso al veneno que le permitía seguir viviendo. Qué paradoja. Ella que nunca tuvo tiempo para detenerse un minuto y disfrutar del paso del tiempo, para leer siquiera, vivía ahora postrada en la cama, dueña de cada una de sus horas, viajando a través de las páginas de los libros del hospital, y disfrutando de uno de los escasos deseos que aún podían cumplirse: ahuyentar por unas horas el vértigo de sus pensamientos.

Mi aportación mensual a ENTC. Este mes la ilustradora es Asun Buendia

7 comentarios :

  1. La paradoja de los tiempos modernos, y la relatividad del tiempo.
    Muy bueno Filias
    Abrazo.

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    1. Gracias Miguel, es que no nos damos cuenta de lo realmente importante hasta que pasa algo grave. Entonces todos los puntales cambian...
      Besos

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    1. Más vale. ¡Y que continúen siéndolo!
      Besotes

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  3. Este micro a un amante de los libros le llega alto y claro. Viajar y evadir a veces de realidades duras :)
    Besitos

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    1. Gracias Marilú. Es que un libro siempre es un amigo fiel. Está cuando lo necesitas y nunca te falla.
      Besotes

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  4. Como decía Emily Dickinson, 'Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro'.
    Un abrazo,

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