Microrec: No quería pensar demasiado

martes, 11 de noviembre de 2014


Pero ya nada sería igual, de eso estaba seguro. Sabía que, enterradas bajo la imagen irreal que le devolvía el espejo, se ocultaban arteras un millar de arrugas y la sombra perpetua que teñía de gris la mirada de su ojo izquierdo. Se levantó con un quejido y guió sus pasos por última vez hacia la pista esperando que, al menos, al cesar los aplausos, las risas de los niños resonaran por siempre en la comisura de sus labios vestidos de carmín.

Despojito para el REC semanal.

8 comentarios :

  1. Me ha dado una pena... ese andar me ha parecido cansado y las risas de otros.
    Besos

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    1. Me alegra haber podido transmitir la tristeza del pobre payaso. Muchas gracias Marilú por hacermelo saber.
      Un beso enoooorme.

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  2. un despojito muy tierno
    ese payaso no creo que pueda olvidarse de las risas que ha oido toda su vida, no, no puede

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    1. Gracias Luisa. Bienvenida. Yo también lo espero.
      Mil besos

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  3. Un payaso que se retira, su soledad, su tristeza... ¿por qué parece que siempre tiene que ser así?

    Besos!

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    1. Es un clásico. El payaso triste....
      Un besico.

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  4. Qué nostágico, me gusta el contraste entre las risas que tiene que provocar y la tristeza que siente. Es un oficio muy difícil el de payaso. Un besote.

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    1. Gracias Concha. Yo también creo que tiene que ser duro exhibir una sonrisa siempre aunque por dentro llueva...
      Besicos.

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