The Canterville Ghost de Oscar Wilde

miércoles, 31 de octubre de 2012

Reanudando las lecturas en inglés, me dije… ¿qué mejor oportunidad que este relato para festejar a su vez Halloween? A continuación os dejo la pequeña reseña.


wildeLos Otis, una familia proveniente de Estados Unidos, se acaba de mudar a Inglaterra, y han decidido adquirir un castillo como vivienda. En principio esto no tendría nada de particular, a no ser porque es un castillo encantado (asunto que el astuto comerciante les ha ocultado por miedo a no poder vender este fantasmal edificio). Así, la familia ha comprado un hogar en el que, sin ellos saberlo, habita un alma errante. El fantasma de Mr. Canterville. Prisionero en este mundo por haber condenado su alma tras asesinar a su esposa, ni se imaginará que lejos de ser él la pesadilla de los nuevos inquilinos, va a convertirse en el blanco perfecto del pragmatismo de los habitantes de la casa y de todas las travesuras que se les ocurran a los hijos pequeños de la recién instalada familia.
Pero no todos son iguales. El carácter práctico de los progenitores y las gamberradas de los niños, harán que el viejo fantasma acuda a la joven hija del matrimonio, quien llena de piedad, tratará de ayudarle para que encuentre finalmente el descanso eterno.

oscar-wilde Oscar Wilde nació en Dublin en 1854 y cursó sus estudios superiores en Oxford. Despuntó muy pronto en las lides de la escritura, y percibió el premio Newdigate de poesía. Su popularidad creció proporcionalmente como respuesta en parte a sus dardos envenenados cuyas víctimas no eran otras que la alta sociedad, a quienes tildaba de hipócritas. Hasta 1895 publicó sus obras más famosas como: Salomé, La importancia de llamarse Ernesto o El retrato de Dorian Gray (criticado ferozmente por los sectores más puritanos y conservadores de la sociedad británica). Será también en este año cuando Wilde será objeto de una denuncia por homosexualidad. Debido a esta acusación, será condenado a pasar dos años en prisión y como consecuencia, sus dos hijos renunciarán a su apellido.
Esta experiencia marcará su carácter de manera dramática, ya que significó perder todo aquello que había conseguido hasta el momento gracias a su talento.
Pasó sus últimos años bajo el nombre de Sebastian Melmoth padeciendo múltiples complicaciones tanto a nivel económico como personal. Murió en París en 1900.
 
Este delicioso relato sigue las directrices de los textos de la época, y para el lector actual puede parecer dotado de cierta candidez. Sin embargo, en mi opinión, esto también engrandece la obra. Independientemente de la temática melodramática victoriana, el estilo clásico, la bella narración y los magníficos personajes, me gustaría destacar que el relato en última instancia pone en evidencia la idiosincrasia de los pueblos británico y anglosajón.

Por un lado, Wilde describe con pleno fundamento el carácter británico mediante los asistentes del castillo y el comerciante, pero principalmente a través del fantasma de Canterville. Nos presenta de este modo, un temperamento atado a usos y costumbres antiguas, acostumbrado a cumplir con las viejas tradiciones y anquilosado ante los acontecimientos que asumen como inmutables (aunque no lo sean).

Por contra, nos muestra la personalidad anglosajona desde un punto de vista mucho más positivo. Lo describe como un estilo de vida más desenfadado, desprovisto de cargas tradicionales. Un carácter que se enfrenta de manera novedosa y práctica a aquellos sucesos que para un británico serían al menos inquietantes.

De nuevo en esta ocasión Oscar Wilde hace una crítica soterrada a la sociedad británica, pero en este caso, no es tan hiriente, ya que el lector termina encariñándose con el irascible fantasma, quien finalmente se descubre como un ser apesadumbrado, y no tan malvado como nos hizo creer en un principio.
Imagen: http://academiaparaninfo.wordpress.com

P.S: Por cierto… ¿soy yo o Geoffrey Rush guarda un parecido asombroso con Oscar Wilde? ¡Feliz Halloween!
geoffrey_rush

Sorteo de La Pintora de Estrellas

martes, 30 de octubre de 2012

Desde el blog de El universo de los libros, nos invitan a un sorteo de un librito muy especial. Se trata de La Pintora de Estrellas, de Amelia Noguera.

Hace ya unos días que Tatty publicó su deliciosa reseña, y la verdad es que es realmente apetecible. ¿Quieres leerla? Pincha aquí 




Hay tiempo para apuntarse hasta el próximo 18 de noviembre, pero si quieres leer las bases al completo, pulsa aquí.
Yo ya me he apuntado, ¿y tú?

Halloween V: Preparando una noche de terror



Terror. Miedo. Es algo tan subjetivo como irracional. Y no sólo es diferente para cada persona, sino que además cambia conforme pasa el tiempo. Hace unos cuantos siglos, el terror llegaba de lo desconocido, de lo sobrenatural. Hoy en día aunque eso no ha cambiado, el abanico es mucho más amplio: fobias varias, desastres naturales, personajes de ultratumba, etc.

Reconozco que este género no es mi punto fuerte. No me motiva pasarlo mal mientras leo. Y es que soy muy impresionable. Qué le voy a hacer. Por eso mis favoritos siempre han sido los clásicos de terror. Y cuando me envalentono, leo a Stephen King; que no será un prodigio de la literatura, pero tiene una mente tan retorcida como brillante la pluma para plasmar toda suerte de fenómenos inquietantes.

Hoy os dejo una pequeña pincelada de los que me parecen algunos de los mejores clásicos de terror. Para abrir boca…. ¿Qué os parecen?

El Extraño caso del Dr. Jekyl y Mr. Hyde de RL Stevenson
jekyll y hyde

Utterson, un abogado londinense nos llevará de la mano por el Londres de finales del siglo XIX a conocer la enigmática historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El doctor Jekyll intentará mediante una poción que ha inventado separar y dominar la parte perversa del ser humano. Esta búsqueda desembocará en la aparición de Mr. Hyde, un hombre malvado, un criminal y como colofón en el descubrimiento de que no es posible dominar algo imprevisible; el temperamento humano.
 


Frankenstein de Mary Shelley
frankestein

En esta novela epistolar se recrea las dramáticas consecuencias que conlleva el último logro de Víctor Frankestein: Conseguir insuflar vida a un ser formado por distintos pedazos de cadáveres. La criatura creada nos enseñará lo más bello y lo más trágico del ser humano. Nos mostrará en última instancia, que el auténtico pánico del hombre, contra el que lucha con más fuerza y constancia es la soledad.
 
 
Drácula de Bram Stoker
dracula

De manera absorbente y cautivadora, Bram Stoker escribió esta obra en la que dio forma al vampiro más famoso de todos los tiempos. Gracias a esta bellísima novela gótica ha llegado hasta nuestros días la controvertida figura de los vampiros en la literatura actual (Anne Rice, Stephenie Meyer, etc).
 



Y entre mis libros pendientes de deseada lectura (Plan infinito):

 
Cuentos completos de Edgar Allan Poe sinopsis
poe







Para leer al anochecer de Charles Dickens sinopsis
dickens

La cena de Herman Koch

lunes, 29 de octubre de 2012



La cena, gira en torno a una reunión de dos parejas. Al comienzo la velada es frívola, y se tratan temas amables, pero poco a poco, la tertulia se va tornando tensa, hasta que finalmente el secreto familiar más incómodo y vergonzoso que atesoran fluye a la superficie y desemboca en un dramático e inesperado final.

Estructurada de manera original y acorde al título del libro, esta novelita desprende un estilo desenfadado, actual, e incluso informal en algunos fragmentos en que utiliza un lenguaje bastante coloquial. Se ordena en seis capítulos que llevan por nombre: aperitivos, entrantes, segundo, postres digestivo y propina. Una elección muy adecuada. Pero no os dejéis engañar por la inocencia del título y la cara amable de la portada del libro porque el tema que nos trae es además de actual, denso y profundo. ¿Hasta dónde seríais capaces de llegar por defender o encubrir el delito de un familiar?
 ¿Podríais ocultar un secreto incómodo a vuestras parejas?  

FOTO_Herman-Koch Actor, escritor y columnista, Herman Koch nació en Ahren en 1953. Está casado con la española Amalia y tiene un hijo (Pablo). Comenzó su andadura en 1985 con De voorbijganger, y obtuvo un gran éxito en 1989 con Red ons. Sin embargo, no será hasta 2009 cuando La Cena le catapulte a la fama y sea galardonado con el Premio del Público.       Creo que es una lectura muy recomendable tanto por su estilo fácil como por la impronta de su temática. Me parece una obra que en ocasiones, conforme leía, he podido llegar a ver en un escenario. Por el ambiente en que se desarrolla y por la creación de atmósferas pienso que podría ser adaptable al teatro.

Los personajes están bien desarrollados y son quienes cargan con todo el peso de la trama. La cena recrea un convite entre dos parejas, en un afamado restaurante; y desde el principio veremos que no todos acuden a esta cita con las mismas intenciones.   
Paul Lohman es el narrador de este encuentro. Es el encargado de mostrarnos mediante su irónica y mordaz visión las ridiculeces y entresijos de algunos restaurantes lujosos. Es el hermano menor de Serge, un famoso político que parece que tiene muchas posibilidades de ganar las próximas elecciones. Sin embargo, Paul se siente diferente, y deja entrever cierto complejo de inferioridad respecto a su afamado hermano. Por ello trata a toda costa de diferenciarse de él. Su forma de hacerlo es seleccionando siempre las opciones contrarias a Serge. Aunque reconozca en el fondo que no le gusta nada su elección. Está casado con Claire (Marie Claire), y ambos tienen un hijo de dieciséis años, Michel. Paul nos presenta a su esposa como una mujer decidida, fuerte e inteligente. También descubriremos que es perspicaz y el complemento perfecto al carácter de Paul. 
Por otro lado está Serge. Un hombre de éxito. Un político condescendiente (al menos así lo ve su hermano), más resultón que atractivo y preocupado por las apariencias. Está casado con Babette y tienen tres hijos. Dos de ellos biológicos (Rick y Valerie) y uno adoptado (Beau/Faso). El narrador (Paul) nos cuenta hechos actuales y pasados de todos los comensales, dándonos de esta forma información muy importante para entender la actuación posterior de los personajes. Para ello, aunque la historia siga un orden lógico, no siempre es lineal en el tiempo. Poco a poco, de esta forma, el autor va jugando con el lector. Conocemos a los personajes y empatizamos con ellos. Incluso disculpas alguna salida de tono fugaz. Pero de repente, todo cambia. La claridad de los personajes y sus acciones se vuelven oscuridad, y ya no hay empatía que valga.

    Realmente el no saber exactamente qué te vas a encontrar en este libro es interesante. En todas las recomendaciones que he leído siempre se guardaba el secreto último del argumento. Y creo que es muy acertado. Por otra parte, esta forma de presentar los hechos de la novela ha hecho que tenga sensaciones contradictorias. Me ha gustado, pero también me ha sacudido por dentro. He sentido indignación ante las actitudes de los adultos, sorpresa frente al desarrollo final de la acción e incredulidad y rabia al descubrir que el suceso tiene su base en hechos reales. Me parece muy interesante y a la vez muy inteligente por parte del autor no introducir juicios éticos en la novela para que sea el lector quien opine, quien se plantee situaciones y se erija dado el caso en la persona que enjuicia.
Por ello, y tras leer este artículo unos días después de terminar la lectura de esta novela, se ha hecho más patente si cabe el conflicto moral: ¿y qué haría yo? ¿cumpliría fielmente la ley?¿trataría de proteger a toda costa a mi familia? Qué dilema. Espero no tener que planteármelo jamás.
Bueno (2)

Imagen vía: http://www.blogseitb.com/pompasdepapel/2012/06/06/el-holandes-herman-koch-y-el-marasmo-de-las-relaciones-humanas/
 

Halloween IV: Influencia en el arte.

domingo, 28 de octubre de 2012


Me interesaba conocer la influencia que podía haber tenido este día en el arte, pero no ha sido fácil. Si bien debido a la antigüedad e importancia de la festividad, es posible que en algunas zonas de Irlanda todavía se puedan encontrar indicios de la celebración de este día seguramente esculpidos en piedra, no tengo constancia de los mismos. 

Sin embargo sí que han quedado reflejos artísticos posteriores relacionados de alguna manera a este día, y a continuación os los presento:

· Pedrela "Todos los Santos" del Retablo de Santo Domingo de Fra Angelico 

Este fragmento de un retablo expone las características particulares del genial pintor del quatroccento: el color brillante, la utilización del pan de oro, perspectiva lineal, expresividad en los retratos y armonía en la estructura de la obra. Generalmente sus composiciones son cerradas y nos muestran algún retazo de arquitectura renacentista. 


· Retablo de Todos los Santos de Pere Serra



Con gran influencia sienesa, el pintor catalán Pere Sierra realizó en 1375 el Retablo de Todos los Santos. En él podemos apreciar las figuras estilizadas, y los rasgos menudos y pequeños de los personajes. La gama de colores que utiliza es muy personal, y proporciona vida y expresividad al retablo.




· Retablo de Todos los Santos o Retablo Landauer de Durero. 



 Esta obra de 1511 está pintada en temple y óleo y fue un encargo de Mateo Landauer, un querido amigo del artista. El retablo se concibió para decorar la capilla de la “Casa de los doce hermanos”, que no era otra cosa que un hospital para indigentes. En su factura podemos encontrar el retrato del comerciante de manera muy realista siendo una de los representaciones más impresionantes del pintor.
 Se estructura conforme a los cánones de la época, pero podemos observar una clara línea anunciadora de la corriente que llegaría posteriormente: el Manierismo. (por ejemplo el horror vacui). Es inevitable plantear cierto paralelismo entre esta obra y El entierro del Conde de Orgaz de El Greco.

· Dia de Muertos- La Ofrenda de Diego Rivera 


Para los mejicanos, sus difuntos no son un objeto de miedo sino que los sienten muy cercanos. Tanto que la celebración del Día de Difuntos implica acudir a los cementerios y pasar el día allá, acompañando a sus familiares fallecidos y decorando las tumbas con colores animados. Para ellos, la muerte y la vida forman un todo, un círculo inseparable en el que la muerte es la transición necesaria hacia un mundo mejor.
En este detalle de un mural de 1923-1924 podemos apreciar el vivo colorido y el carácter popular de la obra. El autor intentó de esta manera acercar el arte al pueblo de manera sencilla y directa en unas pinturas llenas de significado nacionalista y de contenido social.

 http://www.artehistoria.jcyl.es
 http://arteinternacional.blogspot.com.es
 http://www.inehrm.gob.mx

Halloween III: El paso de los espíritus o Las Brujas

sábado, 27 de octubre de 2012



A través de los siglos, se ha ido consolidando la figura de la bruja como una persona que poseía ciertas virtudes, (probablemente por los brebajes que preparaban), entre otras cosas para poder acercarse a las ánimas de los finados. Sin embargo, las capacidades de estos individuos según las fábulas que circulan por los pueblos y ciudades de nuestras provincias dotaban a estos individuos de capacidades tan increíbles como anegar los campos de lluvias, telequinesia, etc.

Toda la cornisa cantábrica ha sido vulnerable respecto a estos mitos, (incluso en el pueblo de mi madre existe un “regacho de las brujas”), siendo especialmente conocida por este motivo la localidad de Zugarramurdi.


Situada en un lugar estratégico, entre Navarra y Francia, revela en su historia el dudoso honor de ser reconocida (incluso antes del proceso de Salem), por el enjuiciamiento, condena y quema de doce personas por considerárseles partícipes de brujería.


Desde este bellísimo y sugerente paraje nos llega este antiguo relato:



“Cuenta la leyenda que dos hermanos huérfanos llegaron a Zugarramurdi un día de invierno, y se perdieron entre la niebla. El hermano pequeño, cansado y aterido, insinuó que necesitaba descansar un rato, pero el mayor no quiso parar y, egoísta como era, siguió su camino monte arriba. El pequeño, sintiéndose sólo, se ocultó dentro de un árbol hueco para protegerse del frío y se quedó dormido. Despertó en plena oscuridad entre los gritos salvajes de las brujas que celebraban así la llegada de un chivo, que en realidad ocultaba la identidad del diablo. Durante toda la noche las brujas relataron y celebraron con gran alborozo sus fechorías.


De esta manera, el chiquillo pudo conocer la historia de un duque italiano, que tenía una hija aquejada de una extraña enfermedad. La causa que la mantenía en cama no era otra que un conjuro maléfico de una de aquellas temibles hechiceras .Sin embargo, éstas, desconociendo la presencia del niño también describieron con detalle cómo curar a la joven. El perverso hechizo se rompería en el momento en que se diera muerte a un sapo encantado que estaba escondido entre las plantas de palacio. Ni corto ni perezoso, el niño se presentó en la residencia del duque y confirmando la situación de la que se mofaban las brujas, dio fin al sufrimiento de la joven matando al anfibio.


El hermano mayor al enterarse de la suerte del pequeño muchacho, quiso emularlo. Pero en esta ocasión el Diablo, suspicaz y receloso por el giro de los últimos acontecimientos, ordenó revisar todos los posibles escondrijos antes de celebrar su conventículo. De esta forma el envidioso joven fue hallado dentro de su escondite. Y para su desventura, el Señor del Mal quiso asegurar su silencio eterno, por lo que su turbia alma fue condenada y su cuerpo arrojado por un desfiladero cercano.”





En realidad, aunque la fantasía popular ha dotado a las brujas de la capacidad de volar y hacer pactos con el diablo, estas controvertidas figuras han sido sencillamente practicantes de una religión arcaica relativa a las fuerzas de la naturaleza. Se trataba de grupúsculos de personas que se reunían para celebrar ritos ancestrales inherentes sobre todo a la agricultura (de ahí que también se les conozca como curanderos por el uso de hierbas medicinales, etc).


Con la aparición del catolicismo, surgió la necesidad de sustituir las festividades paganas por otras más acordes con el cristianismo, pero para combatir aquellos rituales menores que resistían con el paso del tiempo, y que se contraponían a la Iglesia, surgió la Inquisición. Y con ella, el miedo. Así, el enmascaramiento de estos usos paganos en la Edad Media hizo que crecieran las leyendas y fábulas en torno a estas personas, sus reuniones y lo que en ellas sucedía.


Ciertamente, en las comunidades de brujos, los famosos Akelarres, existe un componente esotérico y psíquico, pero que ha sido adquirido a través de los años. De hecho, parece ser que la palabra Akelarre, que en euskera significa “el prado del chivo”, llevó erróneamente a la conclusión de que estas reuniones se realizaban con el fin de adorar al Diablo. Si hacemos caso a la transmisión generacional del hecho, en realidad nos encontramos con la adoración a una figura mitad hombre, mitad chivo. Se trata en realidad, el dios Griego Pan (o también conocido como Fauno en la mitología romana).






Es una deidad que tenía un aspecto mitad humano mitad animal (de género caprino), y se relaciona con la naturaleza en estado salvaje. Se trata de un cazador, curandero y músico que posee dones proféticos, de fertilidad y de sexualidad masculina desenfrenada. De ahí que la imagen tradicional de este semi -dios se asocie con los akelarres tal como hoy los conocemos y con la figura diabólica del macho cabrío.





Fuentes:
nivis-regium.com
turismo.navarra.es
artehistoria.jcyl.es
misterios en la red.com

Halloween II: Jack el Tacaño o Porqué se usan calabazas en Halloween.

viernes, 26 de octubre de 2012


Cuando era niña tuve una colección de libros (Dime)a la que tenía especial cariño. En concreto a uno de ellos, que estaba desgastado y un poco deslucido por el uso. Se llamaba “Dime Por qué”. No era la respuesta a todas las preguntas que se me ocurrían, pero leyéndolo conseguía saciar mi curiosidad en muchas ocasiones.
De aquella época me quedó la costumbre de preguntar a mi alrededor aquello que suponía una duda. Y aún hoy lo hago (aunque provoque en mi entorno un aluvión de carcajadas. ¿Nunca os preguntasteis si los caballos pueden llorar? Yo sí. Aún me lo recuerdan). Bueno, divagaciones aparte, cuando comencé a pensar en la simbología de Halloween me surgió la duda. 

¿Por qué se usan calabazas en esta fiesta? 


Pensé que la respuesta que me iba a encontrar era la más probable: porque en esta época abundan, y en algún momento de una recolección excesiva a alguien se le ocurrió la feliz idea. Error. ¡Me encontré con una leyenda! Os presento a Stingy Jack o Jack el Tacaño

Cuenta la leyenda que en Irlanda existió un hombre tacaño, borracho, bravucón y taimado. De hecho, tal era su fama, que llegó a oídos del Diablo, quien quiso conocer en primera persona a este perverso ser porque le pareció un alma interesante que llevarse al Infierno. Con ese propósito se acercó a la taberna que frecuentaba Jack, “El tacaño”. 

Muy pronto el Diablo se daría cuenta de lo acertado de su apodo. 
Bebieron sin medida, y a la hora de pagar las rondas, el avaro Jack retó al Diablo para que tomara la forma de una moneda y, así, a cambio de su alma poder costearse la bebida. 
Cuando el Señor del Infierno se tornó en moneda, el astuto bebedor lo encerró en su cartera, que oportunamente tenía bordada una gran cruz, consiguiendo de esta manera que el Diablo tuviera que negociar con él para salir de allí. En los próximos diez años no buscaría su alma. Ese fue el trato. 

Al pasar el decenio convenido, el Diablo volvió para apropiarse de aquello que consideraba suyo: el alma del malvado Jack. Sin embargo, cuando se encontraron de nuevo, el avispado mortal le suplicó un último deseo. Comer una manzana. No viendo peligro alguno en esta acción, accedió a recogerla él mismo del árbol que tenían justo al lado. Y Jack volvió a engañarlo. Tan pronto el Diablo subió por el tronco, talló una cruz en el mismo, logrando de nuevo salvar su alma del fuego del averno, y esta vez eternamente. 
Sin embargo, cuando llegó la hora de su muerte, el alma ladina de Jack no pudo entrar al cielo. Tampoco encontró lugar en el Infierno, y según lo acordado con el Diablo, éste lo expulsó de allí junto con un tizón ardiente que el astuto Jack, introdujo en la carcasa de un nabo para que le sirviera de candil mientras vagase por las tinieblas.
Por eso su alma viaja condenada y errante por la oscuridad esperando cada año la Víspera de Todos los Santos, el momento de volver al mundo de los vivos, para ofrecerles un trato o un truco. 

Esta leyenda llegó a Estados Unidos al comienzo del s.XIX, junto con los inmigrantes irlandeses que huían de la Gran Hambruna. Éstos continuaron con sus costumbres, pero modificaron la práctica de vaciar los nabos y rellenarlos con una vela, ya que descubrieron que hacerlo en las calabazas era más rápido, sencillo y tenía un resultado mucho más espectacular.